José Luis Escrivá, gobernador del Banco de España, propone reducir la cotización por desempleo del 7,05% para reactivar la inserción laboral. Su crítica apunta a un sistema que desincentiva la búsqueda activa de empleo y mantiene una tasa de paro estructural del 10,8%. La medida busca alinear España con estándares europeos y fortalecer las políticas activas de empleo.
¿Por qué la cotización del 7,05% desincentiva la vuelta al trabajo?
El nivel actual de cotización por desempleo es el doble que el de Alemania, Francia o Italia. Esto implica un costo fiscal elevado para el SEPE y distorsiona los incentivos laborales. Cuando el Estado cotiza de forma tan intensa por un trabajador en paro, se reduce la urgencia de aceptar ofertas laborales, especialmente en sectores con salarios bajos o contratos temporales.
El efecto sobre los mayores de 52 años
El subsidio para mayores de 52 años opera de forma indefinida en muchos casos. Escrivá y Fedea coinciden: este diseño frena la reinserción. No se trata de eliminar la protección, sino de vincularla a itinerarios formativos y de acompañamiento personalizado.
¿Qué dice el marco legal actual sobre las cotizaciones de parados?
La Ley General de la Seguridad Social establece que el SEPE cotiza por los beneficiarios de prestaciones contributivas y subsidios. Pero no contempla ajustes automáticos por duración del desempleo o perfil demográfico. Esta rigidez choca con la flexibilidad exigida por la UE en sus recomendaciones sobre reformas estructurales.
La brecha con la normativa europea
La Directiva 2008/94/CE y las recomendaciones del Semestre Europeo exigen que las políticas de empleo equilibren protección y activación. España incumple parcialmente este principio al mantener cotizaciones altas sin contrapartidas obligatorias de búsqueda activa o formación.
¿Cuál es el impacto económico real de esta propuesta?
Una reducción del 7,05% al 3,5% supondría un ahorro estimado de 1.200 millones de euros anuales para las arcas públicas. Ese margen permitiría reforzar los servicios públicos de empleo, financiar bonificaciones a empresas que contraten a larga duración o invertir en formación dual.
El riesgo de desprotección
No se trata de recortar derechos, sino de reasignar recursos. El sistema actual no garantiza una transición eficiente al empleo. La propuesta busca convertir la protección en un puente, no en un refugio.
¿Qué cambios prácticos exigiría una reforma efectiva?
Una reforma coherente exigiría tres pilares: revisión técnica de los tipos de cotización, vinculación obligatoria de los subsidios a itinerarios de inserción y actualización del sistema de evaluación del SEPE con indicadores de resultados reales (no solo de ofertas enviadas).
La necesidad de datos transparentes
El SEPE debe publicar anualmente tasas de salida del desempleo por perfil, duración y tipo de prestación. Sin datos fiables, cualquier reforma se basa en supuestos, no en evidencia.
Datos Clave
- La cotización por desempleo en España es del 7,05%, el doble que en Alemania (3,3%) y Francia (3,45%).
- El subsidio para mayores de 52 años tiene una tasa de reincorporación laboral del 12,3% a los 12 meses (datos SEPE 2025).
- España mantiene una tasa de paro del 10,8%, frente al 6,2% de la media de la zona euro.
- El gasto público en prestaciones por desempleo superó los 18.400 millones de euros en 2025.
- El Banco de España estima que una reducción del 2% en la cotización elevaría la tasa de ocupación en 0,4 puntos porcentuales en 18 meses.
