El precio de la vivienda en la Costa Blanca ha alcanzado niveles sin precedentes este verano. El Puig registra un aumento del 33,4% interanual, superando los 4.174 €/m², mientras Moraira lidera la región con más de 4.600 €/m². Estas cifras reflejan una presión inmobiliaria sin tregua, impulsada por la demanda internacional, la escasez de oferta y la especulación en zonas costeras consolidadas.
¿Por qué El Puig ha registrado la mayor subida interanual de la Comunitat Valenciana?
El Puig ha pasado de ser un destino secundario a un polo de atracción para compradores extranjeros y nacionales con poder adquisitivo. Su proximidad a Valencia, su oferta de segunda residencia y su infraestructura turística han acelerado la revalorización.
La demanda extranjera impulsa el mercado local
Compradores de Reino Unido, Alemania y Países Bajos representan más del 42% de las transacciones en El Puig. Muchos buscan propiedades con rentabilidad turística, lo que eleva los precios de pisos y áticos con vistas al mar.
La oferta limitada intensifica la competencia
El stock de viviendas nuevas en primera línea es inferior al 8% del total disponible. Esto genera subastas informales y ofertas por encima del precio de venta.
¿Cómo afecta esta escalada a la accesibilidad residencial?
La brecha entre ingresos medios y precios de compra se ha ampliado hasta un 280% en El Puig. Un salario medio de 1.950 €/mes ya no permite acceder a una vivienda de 80 m² sin hipoteca a largo plazo y aval externo.
El efecto expulsión en municipios colindantes
Familias locales migran a zonas como Sagunto o Riba-roja, donde los precios son un 37% más bajos, pero con peor conectividad y menor oferta de servicios.
¿Qué dice la normativa actual sobre el control de precios en zonas turísticas?
La Ley de Vivienda de la Generalitat Valenciana (2023) permite declarar áreas tensionadas para limitar alquileres turísticos y exigir licencias previas. Sin embargo, su aplicación en El Puig es nula: no se ha activado ningún procedimiento sancionador en 2026.
Falta de coordinación entre administraciones
El Ayuntamiento de El Puig carece de competencias para regular precios. La competencia recae en la Conselleria de Vivienda, que prioriza la construcción de vivienda protegida en zonas interiores, no en el litoral.
¿Cuál es el impacto económico real de estas subidas?
La escalada no beneficia a todos. Mientras promotores y fondos de inversión obtienen retornos del 12–15% anual, pequeños propietarios enfrentan un aumento del 22% en el IBI y del 35% en el impuesto de plusvalía tras revalorizaciones forzadas.
Datos Clave
- El Puig alcanza 4.174 €/m², +33,4% interanual (idealista, junio 2026)
- Moraira lidera la Comunitat con 4.600 €/m², +18,2% interanual
- Alboraya registra 3.970 €/m², pero con caída mensual del 3,9%
- La brecha entre salario medio y precio de vivienda es del 280% en El Puig
- Solo el 8% del stock en El Puig corresponde a vivienda nueva en primera línea
- El 42% de compradores en El Puig son extranjeros
El contexto actual revela una paradoja: el turismo impulsa la economía local, pero erosiona su base residencial. La ausencia de mecanismos legales efectivos para contener la especulación costera pone en riesgo la cohesión social y la sostenibilidad urbana. El marco normativo vigente no contempla instrumentos de intervención directa en precios, ni incentivos fiscales para la rehabilitación de vivienda asequible en zonas tensionadas. Sin cambios estructurales, la Costa Blanca corre el riesgo de convertirse en un territorio de segunda residencia, no de vivienda real.
