Geely negocia adquirir Body 3, la planta desactivada de Ford Almussafes, para fabricar dos vehículos: uno propio y otro bajo la marca Ford. El acuerdo aún no está cerrado, pero su materialización reactivaría 350.000 m² de infraestructura industrial ociosa y redefiniría el futuro productivo de la fábrica valenciana.
¿Qué significa la posible entrada de Geely en Ford Almussafes?
Geely busca una base europea sólida para su expansión global. La planta Body 3, inactiva desde el cese de la producción del Mondeo, Galaxy y S-Max, ofrece capacidad instalada, logística consolidada y mano de obra especializada. Su adquisición no es una simple operación inmobiliaria: es una apuesta por la reindustrialización estratégica en el corazón de la Comunidad Valenciana.
Ford mantiene una postura cautelosa. Aunque confirma las conversaciones, niega que se haya firmado ningún acuerdo. La multinacional insiste en que sus reuniones con terceros son parte de su política habitual de colaboración abierta. Sin embargo, el interés de Geely va más allá de la exploración: ya ha identificado el modelo EX2 como base para su SUV multienergía destinado al mercado europeo.
¿Cómo afecta esto al empleo y a la cadena de suministro local?
La reactivación de Body 3 podría generar entre 800 y 1.200 puestos directos, además de impulsar a más de 120 proveedores locales. La planta ya cuenta con certificación ISO 14001 y ISO 45001, lo que acelera su adaptación a estándares de sostenibilidad exigidos por la Directiva Europea de Baterías y el Reglamento de Vehículos de Emisiones Cero (ZEV).
El impacto económico se extiende más allá de la fábrica. Según datos de la Cámara de Comercio de Valencia, cada puesto directo en automoción genera 2,3 empleos indirectos. Esto representa un potencial de 2.000 empleos adicionales en logística, mantenimiento, formación técnica y servicios industriales.
¿Qué modelos se fabricarían bajo este acuerdo?
- El primer vehículo sería un SUV compacto multienergía, derivado del Geely EX2, con opción híbrida enchufable y batería de estado sólido.
- El segundo sería un modelo co-desarrollado con Ford, probablemente una variante del Kuga, adaptada a normativas europeas de reciclabilidad y etiquetado de carbono.
Ambos vehículos cumplirían con el Reglamento (UE) 2023/1337, que exige un 75 % de componentes reciclados en vehículos nuevos a partir de 2030.
¿Qué marco legal y regulatorio rige esta operación?
La transacción debe cumplir con la Ley 18/2022 de regulación de inversiones extranjeras, que exige autorización previa del Ministerio de Industria para adquisiciones en sectores estratégicos como la automoción. Además, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) evaluará si la operación afecta a la competencia en el mercado de vehículos eléctricos en España.
También aplica el Real Decreto-Ley 23/2022, que incentiva la inversión verde con deducciones fiscales del 15 % en I+D+i relacionado con tecnologías de baterías y reciclaje de materiales críticos.
¿Qué papel juega la UE en esta negociación?
La Unión Europea observa con atención la operación. Geely ya posee stakes en Volvo y Lotus, y su expansión en suelo comunitario activa mecanismos de control bajo el Reglamento UE 2019/452 (FVIE). La Comisión Europea podría exigir garantías sobre transferencia de tecnología y mantenimiento de estándares laborales.
Datos Clave
- Geely ya mantiene acuerdos de co-desarrollo tecnológico con Ford desde 2021, centrados en plataformas eléctricas.
- Body 3 tiene una capacidad instalada de 220.000 unidades/año, aunque su reactivación inicial se prevé en torno a 120.000 unidades.
- La inversión estimada supera los 320 millones de euros, con apoyo potencial del Fondo de Recuperación NextGenerationEU.
- El 92 % de los proveedores de Ford Almussafes están radicados en un radio de 150 km, lo que refuerza la soberanía industrial regional.
- La planta dispone de conexión directa al Puerto de Valencia, clave para exportaciones a África del Norte y el Mediterráneo.
El contexto actual exige respuestas ágiles: la automoción española perdió el 18 % de su producción entre 2022 y 2025, según el INE. Una alianza como la de Geely y Ford no solo salva infraestructura, sino que reafirma el papel de Valencia como hub de movilidad sostenible en el sur de Europa.
