Koldo García, exasesor del Ministerio de Transportes, ha optado por guardar silencio ante el juez, un día después de ser ingresado en prisión preventiva. Este movimiento se produce en el contexto de una investigación relacionada con contratos de mascarillas en Canarias, donde se le vincula a una trama de corrupción. García, quien se encuentra bajo la lupa de la Audiencia Nacional, ha decidido no declarar hasta que se le devuelvan los dispositivos electrónicos confiscados en su hogar, argumentando que esto limita su capacidad de defensa.
La investigación se centra en contratos valorados en 12,3 millones de euros adjudicados a la empresa Soluciones de Gestión durante la pandemia. Según informes, estos contratos estarían relacionados con pagos que García habría recibido para influir en decisiones gubernamentales. La defensa de García ha solicitado que se resuelvan cuestiones sobre la división de la causa, lo que podría afectar el desarrollo del caso. Mientras tanto, el exasesor espera poder acceder a las pruebas que podrían ser cruciales para su defensa antes de decidir si comparecerá ante el tribunal.
