La Diputación de Valencia ha decidido prorrogar su presupuesto para 2026, lo que conlleva un recorte significativo de 230 millones de euros en comparación con las cuentas de 2025. Este ajuste se debe a la imposibilidad de aprobar un nuevo presupuesto a tiempo, lo que obliga a mantener los créditos iniciales del año anterior, aunque con modificaciones puntuales. Entre los recortes más destacados se encuentran 103 millones destinados al plan provincial de obras y servicios, así como 38,1 millones en subvenciones nominativas y 40 millones para financiar contingencias relacionadas con la dana del 29 de octubre de 2024.
El impacto de esta decisión se siente en varios capítulos del presupuesto, especialmente en las operaciones de capital, que han visto una drástica reducción de 180,4 millones a solo 21,6 millones de euros. La situación ha generado tensiones políticas, ya que el PSPV y Vox han decidido no apoyar los nuevos presupuestos, a diferencia de lo que ocurrió en 2025, cuando se aprobó con el respaldo de todos los grupos, excepto Compromís. Las elecciones municipales de 2027 están en el horizonte, lo que añade presión a los partidos para definir sus posturas y estrategias en este contexto de recortes y ajustes.
