La Audiencia de Valencia ha decidido prorrogar por dos años la prisión provisional de Miguel Tomás V. N., el único imputado en el asesinato del canónigo emérito de la Catedral de Valencia, Alfonso López Benito. Esta decisión se ha tomado a tan solo diecinueve días del inicio del juicio con jurado, programado del 26 de enero al 3 de febrero de 2026. La medida responde a lo que el magistrado José Antonio Mora Alarcón ha calificado como un «grave riesgo de fuga» del acusado, dado el peso de la pena que podría enfrentar y la proximidad de la vista oral.
La prórroga de la prisión provisional es un procedimiento habitual en casos de delitos graves, como homicidios y asesinatos, especialmente cuando las investigaciones son complejas y prolongadas. Miguel Tomás V. N. ha estado en prisión desde el 24 de enero de 2024, tras ser detenido poco después del asesinato del canónigo, quien fue encontrado asfixiado en su cama en un piso del Arzobispado de Valencia.
### Detalles del Caso y Riesgo de Fuga
El magistrado ha argumentado que existen tres factores que justifican la prórroga de la prisión: la gravedad del delito, la elevada pena que podría recibir y la existencia de una acusación formal con indicios de criminalidad. La defensa, por su parte, ha solicitado la excarcelación de su cliente, alegando que ha mostrado buena conducta durante su tiempo en prisión y que ha regularizado su situación migratoria. Sin embargo, el fiscal ha insistido en que el riesgo de fuga es real y comprensible, dado que se enfrenta a una posible condena de 28 años de prisión.
La defensa ha argumentado que los indicios en contra de Miguel Tomás han ido disminuyendo a lo largo de la instrucción, sugiriendo que la Fiscalía ha rebajado la intensidad de la acusación. A pesar de esto, el juez ha decidido mantenerlo en prisión hasta el juicio, donde se presentarán todas las pruebas y testimonios.
### La Dinámica del Juicio
El juicio con jurado se llevará a cabo en la Ciudad de la Justicia de Valencia y se espera que dure siete días. Durante este tiempo, se presentarán los testimonios de todos los testigos propuestos tanto por la Fiscalía como por la defensa. Sin embargo, el magistrado ha advertido que no se admitirán como pruebas documentales los atestados policiales o informes que no sean explicados por los propios agentes en el juicio.
Uno de los aspectos más controvertidos del caso es la falta de evidencia física que vincule a Miguel Tomás con la escena del crimen. No se han encontrado huellas, ADN ni registros de su presencia en el apartamento donde fue asesinado el canónigo. La defensa sostiene que su cliente no fue el autor material del crimen, sino que se limitó a utilizar las tarjetas de crédito del canónigo tras su muerte, lo que le ha llevado a ser acusado de estafa.
La Fiscalía, sin embargo, mantiene que Miguel Tomás estuvo involucrado en un plan conjunto con un segundo autor no identificado, quien sería el verdadero responsable del asesinato. Esta situación ha generado un debate intenso sobre la culpabilidad del acusado y la calidad de las pruebas presentadas.
El juicio se presenta como un momento crucial para esclarecer los hechos y determinar la responsabilidad de Miguel Tomás V. N. en el asesinato del canónigo. La decisión del jurado será fundamental, no solo para el futuro del acusado, sino también para la percepción pública sobre la justicia en casos de esta naturaleza. La comunidad espera con expectación el desarrollo del juicio, que promete ser un evento mediático significativo en Valencia.
