El Ayuntamiento de Valencia ha retirado 118 toneladas de restos vegetales en la Devesa de El Saler desde agosto de 2025. El 36 % de esos residuos se acumulaba cerca de edificios residenciales. Esta acción forma parte de un plan estratégico de prevención de incendios forestales. El objetivo es proteger a los vecinos sin sacrificar la conservación del ecosistema. Las franjas de seguridad y la gestión activa de especies invasoras son pilares clave del operativo.
¿Por qué se retira tanta vegetación en El Saler?
La Devesa de El Saler es un espacio natural protegido, pero también un entorno con alta presión urbana. La acumulación de biomasa seca incrementa el riesgo de ignición rápida y propagación explosiva del fuego. El cambio climático ha intensificado la sequía y las olas de calor, elevando la peligrosidad de zonas de interfaz urbano-forestal.
Franjas de seguridad y zonas críticas
Se han creado franjas de seguridad de hasta 30 metros de ancho en los límites entre áreas residenciales y vegetación densa. Estas zonas reducen la carga combustible y actúan como barreras físicas frente al avance del fuego. También se priorizan las zonas con alta densidad de especies altamente inflamables, como el pino carrasco y la retama.
¿Cómo afecta esta acción a la economía local?
La prevención reduce costes públicos a largo plazo. Un incendio en El Saler podría afectar al turismo, al sector hostelero y a la actividad en el Parque Natural de la Albufera. Según datos del Consell de Valencia, cada euro invertido en prevención evita hasta 7 euros en gastos de extinción y reconstrucción. Además, el plan ha generado empleo temporal para brigadas especializadas en gestión forestal sostenible.
Inversión y contratación pública
El operativo se ejecuta bajo contrato público con cláusulas de sostenibilidad ambiental. Se exige el uso de maquinaria de bajas emisiones y la valorización de los residuos vegetales mediante biomasa energética o compostaje. Esto alinea la acción con los objetivos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) de la UE.
¿Qué marco legal regula estas actuaciones?
La actuación se sustenta en la Ley 3/2022 de Prevención y Lucha contra Incendios Forestales de la Comunitat Valenciana. También se aplica el Plan de Prevención de Incendios Forestales de la Devesa-Albufera 2023–2027. Estos instrumentos obligan a los ayuntamientos a gestionar la vegetación en zonas de interfaz y a elaborar mapas de riesgo actualizados anualmente.
Cumplimiento de la Directiva Hábitats
Aunque se realiza poda y retirada, todas las intervenciones cuentan con informe previo de impacto ambiental. Se evita la afectación a especies protegidas como la gallina de agua o el cangrejo de río autóctono, y se programan fuera de épocas reproductivas. Esto garantiza el equilibrio entre seguridad ciudadana y protección de la biodiversidad.
¿Qué resultados se han obtenido hasta ahora?
Los datos confirman una mejora mensurable en la reducción del riesgo. El índice de peligrosidad en zonas residenciales ha bajado un 42 % según el sistema de evaluación del IVIA. Además, se ha reducido un 65 % el tiempo medio de respuesta ante alertas de calor extremo en zonas tratadas.
Datos Clave
- Se han retirado 118 toneladas de biomasa desde agosto de 2025.
- El 36 % de los residuos se encontraba en zonas próximas a viviendas.
- Se han creado franjas de seguridad de hasta 30 metros de ancho.
- El plan se alinea con el PRTR y la Ley 3/2022 de la Comunitat Valenciana.
- Se evita la afectación a especies protegidas mediante cronogramas estacionales.
La gestión activa de la vegetación ya no es una opción: es una obligación técnica, legal y ética. En El Saler, prevención no significa degradar el entorno. Significa intervenir con criterio, medir con precisión y proteger con responsabilidad.
