La ciudad de Valencia se encuentra de luto tras el fallecimiento de Ricard Pérez Casado, quien fue alcalde entre 1979 y 1989. A los 80 años, su legado en la política local es recordado por su papel crucial en la implementación del Plan General de Ordenación Urbanística, que sigue vigente en la actualidad. Su muerte, confirmada por fuentes del Ayuntamiento, ha sorprendido a muchos, incluidos los actuales dirigentes del Partido Socialista Valenciano (PSPV), quienes no habían sido informados de su fallecimiento hasta este miércoles.
Durante su mandato, Pérez Casado enfrentó desafíos significativos, incluyendo la crisis interna de su partido que llevó a la expulsión de Fernando Martínez Castellano, el primer alcalde democrático de Valencia. Ganó las elecciones de 1983 y 1987, y su legado se extiende más allá de su tiempo en el cargo, ya que posteriormente trabajó como administrador de la Unión Europea en Mostar, contribuyendo a la reconstrucción de la ciudad tras la guerra de los Balcanes. Su trayectoria política también incluyó roles en el Consejo de Administración de Bancaja y en diversas misiones de cooperación internacional, destacando su compromiso con el desarrollo urbano y social.
