La selección española de fútbol ha experimentado un resurgimiento notable en los últimos años, y gran parte de este éxito se debe a la dirección de Luis de la Fuente. En una reciente entrevista, el seleccionador nacional compartió sus reflexiones sobre el camino recorrido, los desafíos que enfrenta y su visión para el futuro del equipo. Con un enfoque en la unidad y el trabajo en equipo, de la Fuente se muestra optimista ante el próximo Mundial de 2026, donde España espera brillar nuevamente.
La fortaleza del grupo
Luis de la Fuente ha destacado la importancia de conocer a fondo a sus jugadores, lo que considera una de sus mayores fortalezas. «Conozco muy bien a estos futbolistas y sé que son insaciables», afirma el técnico, quien ha trabajado con muchos de ellos desde sus inicios en las selecciones inferiores. Esta cercanía le permite entender sus motivaciones y mantener la ambición del grupo, incluso después de haber ganado la Eurocopa.
El seleccionador enfatiza que siempre hay nuevos retos que afrontar, y que la clave para mantener la competitividad radica en la exigencia constante. «Esto es un proceso, una carrera de fondo», explica, recordando el punto de partida hace tres años y el crecimiento que ha experimentado el equipo desde entonces. A pesar de los logros, de la Fuente es consciente de que siempre hay margen para mejorar y que el equipo debe seguir esforzándose para alcanzar su máximo potencial.
La cohesión del grupo es otro aspecto que de la Fuente valora enormemente. Asegura que no hay egos en el vestuario y que todos los jugadores están comprometidos con el bien común. «Este grupo no tiene egos. Tienen la fortaleza de asumir que hay que anteponer el bien común al bien particular», afirma con seguridad. Esta mentalidad de equipo es fundamental para el éxito, especialmente en un entorno donde la presión y las expectativas son altas.
Desafíos y expectativas
A medida que se acerca el Mundial de 2026, las expectativas sobre la selección española aumentan. De la Fuente reconoce que ser candidato a ganar el torneo implica una gran responsabilidad. Sin embargo, se muestra confiado en que el equipo tiene lo necesario para competir al más alto nivel. «Somos candidatos a ganar el Mundial, pero no más que otros», aclara, subrayando la importancia de mantener la humildad y el enfoque en el trabajo diario.
El seleccionador también aborda las tensiones que a veces surgen entre los clubes y la selección, especialmente en relación con las lesiones de los jugadores. En particular, menciona la situación de Lamine Yamal y su club, el FC Barcelona. A pesar de los rumores y las especulaciones, de la Fuente se mantiene firme en que todos los futbolistas desean representar a su país y que los clubes también quieren que sus jugadores participen en la selección. «Quiero que cada día compitan mejor en sus clubes para que los equipos tengan mejores resultados», señala, enfatizando la necesidad de colaboración entre clubes y selecciones.
La pasión por la selección
Luis de la Fuente también reflexiona sobre la cultura del fútbol en España, donde los clubes a menudo eclipsan a la selección nacional. Reconoce que, aunque todos tienen un equipo favorito, es esencial fomentar un espíritu de unidad en torno a la selección. «Entiendo a todos, pero que también me entiendan a mí», dice, resaltando su orgullo por ser el seleccionador nacional y su deseo de que la afición se sienta igualmente conectada con el equipo.
La idea de realizar una gran cumbre para unir a todos los actores del fútbol español, como sugirió en su momento Luis Aragonés, también resuena en sus palabras. De la Fuente cree que es fundamental que todos remen en la misma dirección para fortalecer el fútbol en el país. «La gente se enganchó mucho más con España desde ese ciclo victorioso entre 2008 y 2012», recuerda, y espera que el reciente éxito en la Eurocopa ayude a recuperar ese fervor.
El camino hacia el futuro
Con una mirada hacia el futuro, Luis de la Fuente se muestra pragmático. Asegura que su enfoque está en el presente y en lo que puede controlar. «No pienso en lo que pueda venir después, me centro en lo que tengo entre manos», afirma. Esta mentalidad le ha permitido manejar la presión que conlleva ser el seleccionador nacional y le ha dado la claridad necesaria para tomar decisiones que beneficien al equipo.
Finalmente, de la Fuente se siente afortunado de tener la oportunidad de dirigir a la selección española. Su compromiso con el trabajo duro y su pasión por el fútbol son evidentes en cada palabra. Con un equipo unido y una visión clara, el seleccionador está decidido a llevar a España a nuevas alturas en el próximo Mundial y más allá.
