La figura de Santos Cerdán ha sido objeto de controversia en el ámbito político español, especialmente tras las revelaciones de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil. Durante años, Cerdán fue considerado un modelo de austeridad y honradez dentro del PSOE, pero las investigaciones han desvelado un entramado de corrupción que contradice esta imagen. Desde su alianza con Antxon Alonso y la creación de Servinabar, hasta el desvío de fondos a través de contratos amañados, la trayectoria de Cerdán ha estado marcada por señales de alerta que fueron ignoradas por muchos en su partido.
Las conexiones de Cerdán con Acciona y su papel en la trama de corrupción han puesto en entredicho la integridad del PSOE. A pesar de su cercanía con el actual presidente, Pedro Sánchez, y su participación en momentos clave del partido, las pruebas de irregularidades han comenzado a salir a la luz. La UCO ha documentado un flujo constante de dinero hacia su entorno familiar, lo que ha llevado a cuestionar la transparencia de sus actividades. La situación se complica aún más con la implicación de su esposa en la trama, quien ha sido señalada por sus gastos excesivos y su relación con Servinabar.
