La reciente comparecencia de Leire Díez en el Congreso ha generado un gran interés mediático. Durante su declaración, la exmilitante del PSOE se enfrentó a preguntas sobre su supuesta vinculación con el partido y su relación con Santos Cerdán. A pesar de las acusaciones, Díez afirmó no tener ninguna conexión orgánica con el PSOE, insistiendo en que su única experiencia política fue como teniente de alcalde y concejala en Vega de Pas. Su defensa se centró en desmarcarse de cualquier implicación en las investigaciones judiciales que afectan al partido.
En su testimonio, Díez admitió haber tenido dos reuniones con Cerdán en 2024, pero las enmarcó como un intento de informar sobre el ‘caso Villarejo’, donde el PSOE podría haber sido víctima de operaciones ilegales. Aseguró que su intención era compartir información relevante y que no había recibido compensación alguna del partido. A medida que avanzaba el interrogatorio, la exfuncionaria se mostró firme en su defensa, negando cualquier vínculo con figuras prominentes del PSOE, incluyendo al presidente Pedro Sánchez, y subrayando que sus encuentros con Cerdán no eran más que cortesías políticas.
