La creciente dependencia de la tecnología en la administración pública ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad de las instituciones frente a ciberataques. La Sindicatura de Comptes ha alertado sobre la falta de atención de la Generalitat hacia la ciberseguridad de sus organismos autónomos. Según su auditoría, solo dos de las doce entidades evaluadas presentan un nivel de madurez aceptable en esta área. Este déficit en la gobernanza cibernética podría tener consecuencias graves, como la interrupción de servicios esenciales y la exposición de datos sensibles de los ciudadanos.
La auditoría revela que muchos organismos han delegado erróneamente sus responsabilidades en materia de ciberseguridad a la Dirección General de Tecnologías de la Información. Esto ha llevado a una falta de acción y a un bajo nivel de preparación ante posibles amenazas. La Sindicatura recomienda que se incrementen los recursos destinados a la ciberseguridad y que se modernicen las políticas de seguridad existentes. La gestión de datos de los ciudadanos se ha convertido en una de las asignaturas pendientes de la Generalitat, lo que subraya la necesidad de una estrategia robusta y eficaz para proteger la información y los servicios públicos.
