El expresidente catalán Jordi Pujol se encuentra en proceso de recuperación tras ser ingresado por neumonía. Según su médico personal, se espera que reciba el alta este viernes, aunque su estado de salud ha generado preocupación debido a su avanzada edad y a un historial médico complicado que incluye un ictus y marcadores de alzhéimer. La prudencia es clave en su tratamiento, y se ha decidido que permanezca un día más bajo vigilancia médica antes de regresar a casa.
La situación de Pujol se complica con la proximidad de un juicio en la Audiencia Nacional, donde se evaluará su capacidad para ser juzgado. Su médico ha declarado que no está en condiciones de comparecer, ni de manera presencial ni telemática, debido a un trastorno cognitivo. Este aspecto ha suscitado un debate sobre el respeto a la dignidad de las personas mayores en el contexto judicial, enfatizando que, más allá de su papel político, Pujol es un ser humano que merece consideración y respeto.
