La Fiscalía Europea ha iniciado una investigación para determinar si hubo malversación de fondos en las obras de la línea ferroviaria de alta velocidad entre Madrid y Sevilla, específicamente en el tramo de Adamuz, Córdoba. Este análisis se produce tras un trágico accidente ocurrido el 18 de enero, donde un tren Alvia colisionó con un convoy de la operadora Iryo, resultando en la muerte de 46 personas. El organismo está revisando el uso de más de 111 millones de euros provenientes del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (Feder), destinados a la renovación de la infraestructura.
Las pesquisas se centran en la posible ejecución fraudulenta de las obras, ya que se han encontrado indicios de que las inversiones realizadas no cumplieron con los estándares requeridos. La investigación se lleva a cabo en paralelo a la instrucción judicial que busca esclarecer las causas técnicas del accidente. La principal hipótesis apunta a un fallo en una soldadura defectuosa que conectaba vías de diferentes años de fabricación, lo que podría haber contribuido al descarrilamiento. La intervención de la Fiscalía Europea añade un nuevo nivel de escrutinio sobre la gestión de los recursos destinados a la mejora de la red de alta velocidad en España.