La investigación sobre Begoña Gómez, esposa del presidente Pedro Sánchez, ha tomado un nuevo giro tras la reciente solicitud del juez Juan Carlos Peinado. Este ha exigido el acceso a todos los correos electrónicos de Gómez desde julio de 2018, argumentando la necesidad de esclarecer su implicación en diversas actividades. La decisión del juez se produce después de que la Audiencia Provincial de Madrid anulara una petición anterior por considerarla desproporcionada y no suficientemente justificada. Peinado ha dado un plazo de diez días a la Secretaría General de Presidencia para que entregue la información requerida, advirtiendo sobre posibles acciones más drásticas si no se colabora.
La falta de cooperación de Gómez ha sido un punto central en esta investigación. Según el juez, su escasa disposición a declarar y la negativa a entregar documentos clave han llevado a la necesidad de recurrir a medidas más severas. Además, se ha solicitado información sobre los viajes realizados por Gómez y su asistente, lo que ha generado un ambiente de tensión en el entorno político. La situación se complica aún más con la implicación del presidente Sánchez, quien, al acogerse a su derecho a no declarar contra un familiar, ha sido criticado por no facilitar la investigación.
