Un equipo de investigadores del Instituto de Biomedicina de Valencia (IBV) ha logrado un avance significativo en el tratamiento de Helicobacter pylori, una bacteria que afecta a más de la mitad de la población mundial. Este estudio, realizado en colaboración con el National Reference Center for Campylobacters and Helicobacters de Francia, ha desarrollado un método que predice con un 100% de precisión la resistencia a dos antibióticos clave: claritromicina y levofloxacino. Este hallazgo, publicado en la revista ‘The Lancet Microbe’, representa un hito en la lucha contra esta infección crónica, que puede provocar gastritis, úlceras pépticas y aumentar el riesgo de cáncer gástrico.
### Avances en el Diagnóstico de Helicobacter pylori
Tradicionalmente, el diagnóstico de la resistencia a antibióticos en H. pylori se ha realizado mediante cultivos bacterianos, un proceso que puede ser complicado y cuyos resultados son difíciles de replicar en diferentes laboratorios. Sin embargo, el nuevo método propuesto por el equipo del IBV utiliza la secuenciación genómica para identificar mutaciones específicas que indican resistencia a los antibióticos. Esto permite a los médicos conocer de antemano qué tratamiento será más eficaz para cada paciente, optimizando así el proceso de atención médica.
Iñaki Comas, profesor de investigación del CSIC en el IBV y líder del estudio, explica que este enfoque no solo mejora la precisión del diagnóstico, sino que también ahorra tiempo y recursos al evitar la necesidad de cultivos adicionales. “El objetivo es saber con antelación qué tratamiento será más eficaz para cada paciente de forma más rápida y precisa”, señala Comas.
El estudio ha creado un catálogo de mutaciones genéticas que permite diagnosticar la resistencia sin necesidad de cultivar la bacteria, lo que representa un avance significativo en el manejo de esta infección. Además, los investigadores han estimado la prevalencia global de estas resistencias, revelando diferencias importantes entre regiones del mundo.
### Implicaciones para el Tratamiento y la Salud Pública
La implementación de este nuevo método tiene el potencial de transformar el tratamiento de Helicobacter pylori a nivel global. Actualmente, se estima que los tratamientos para erradicar esta bacteria fallan en aproximadamente un 25% de los casos, principalmente debido a la resistencia a los antibióticos. Con el nuevo enfoque, los médicos podrán seleccionar el tratamiento más adecuado desde el inicio, lo que podría reducir significativamente el fracaso terapéutico.
Álvaro Chiner, investigador en la Fundación para el Fomento de la Investigación Sanitaria y Biomédica de la Comunitat Valenciana (Fisabio), destaca que la técnica es escalable y puede integrarse en plataformas de diagnóstico genómico, adaptándose a las necesidades de cada región. “Aunque requiere un cultivo positivo para obtener el genoma de la bacteria, no es necesario hacer cultivos adicionales para identificar resistencias, lo que ahorra tiempo y recursos”, explica Chiner.
La secuenciación genética ha ganado relevancia en el ámbito clínico, especialmente tras la pandemia de COVID-19, lo que abre la puerta a su integración en el diagnóstico de H. pylori. Esta tecnología no solo es útil para la selección de tratamientos, sino que también puede ser utilizada para la vigilancia epidemiológica de la resistencia a antibióticos y para el desarrollo de nuevas estrategias terapéuticas.
Los investigadores confían en que este avance contribuirá a mejorar el control de infecciones por Helicobacter pylori en todo el mundo. El proyecto forma parte de un consorcio internacional financiado y liderado por Contanza Carmago, del Instituto Nacional del Cáncer de los Estados Unidos, y ha contado con la colaboración de diversas instituciones científicas de España, Francia, Japón y Estados Unidos. La financiación ha sido proporcionada por el Consejo Europeo de Investigación (ERC) y el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades.
El laboratorio de Iñaki Comas en el IBV-CSIC también forma parte del CIBER en Epidemiología y Salud Pública del Instituto de Salud Carlos III y de la Plataforma Temática Interdisciplinar (PTI) Salud Global del CSIC. Este enfoque innovador no solo promete mejorar los resultados clínicos para los pacientes, sino que también representa un paso adelante en la lucha contra la resistencia a los antibióticos, un problema creciente en la salud pública mundial.
