En la madrugada del domingo al lunes, los falleros de la Plaça El·líptica en Gandia vivieron un momento de desasosiego al descubrir que su carpa, instalada en la avenida República Argentina, había sido objeto de un robo. Los delincuentes, que actuaron con rapidez y sigilo, lograron sustraer un altavoz de considerable tamaño, aproximadamente medio metro de altura. Este incidente se produjo durante la Nit de la Plantà, un evento que marca el inicio de las festividades de Fallas, cuando la mayoría de los falleros ya no se encontraban en el lugar, dado que las verbenas nocturnas no estaban permitidas.
La carpa, que este año es de grandes dimensiones, es un elemento central para las celebraciones de la falla, especialmente en un año tan significativo como el 50 aniversario de la comisión. A pesar de contar con vigilancia privada, los guardias no se percataron de la situación hasta que fue demasiado tarde. Los ladrones utilizaron un método ingenioso, realizando dos cortes en el plástico de la carpa para poder acceder al interior y llevarse el altavoz, que estaba ubicado cerca de la barra.
Una testigo, propietaria de un establecimiento cercano, observó a varios jóvenes manipulando la carpa y, al percatarse de la situación, les gritó. Sin embargo, los ladrones lograron huir rápidamente con el botín. Afortunadamente, la comisión no ha reportado la falta de otros objetos, aunque no descartan presentar una denuncia una vez que concluyan las festividades. El seguro de la carpa se encargará de los daños causados por el robo.
### Aumento de actos vandálicos durante las Fallas
Este incidente no es un caso aislado, ya que las Fallas de 2026 han estado marcadas por una serie de actos vandálicos que han sorprendido a la comunidad de Gandia. En días recientes, se han reportado robos de ninots, las figuras que se exhiben durante las festividades, así como daños en la exposición de bocetos que se había montado en el paseo de les Germanies. Estos actos, que son poco comunes en el contexto de las celebraciones, han generado preocupación entre los falleros y los ciudadanos.
La falla Plaça Prado también ha sido víctima de estos actos delictivos, con el robo de varios ninots que formaban parte de su exhibición. La situación ha llevado a la comisión de la falla a expresar su descontento y a solicitar mayor vigilancia durante las festividades. La comunidad se ha unido en un llamado a la solidaridad, instando a los ciudadanos a estar atentos y a reportar cualquier actividad sospechosa.
La celebración de las Fallas es un momento de alegría y unión para los habitantes de Gandia, pero la aparición de estos incidentes delictivos ha empañado el ambiente festivo. Las comisiones falleras están trabajando en conjunto con las autoridades locales para implementar medidas de seguridad más efectivas y prevenir futuros robos y actos vandálicos. La colaboración entre la policía y las comisiones es fundamental para garantizar la seguridad de todos los participantes y visitantes durante las festividades.
### La importancia de la seguridad en las festividades
La seguridad durante las festividades de Fallas es un tema que ha cobrado relevancia en los últimos años. La gran afluencia de personas, tanto locales como turistas, hace que la vigilancia y la prevención de delitos sean esenciales. Las comisiones falleras, como la de la Plaça El·líptica, han comenzado a adoptar medidas más estrictas para proteger sus instalaciones y bienes. Esto incluye la contratación de seguridad privada y la instalación de cámaras de vigilancia en puntos estratégicos.
Además, las autoridades locales han incrementado la presencia policial en las áreas donde se celebran las festividades. La colaboración entre la comunidad y las fuerzas del orden es vital para crear un ambiente seguro y agradable para todos. La participación activa de los ciudadanos en la vigilancia de sus entornos también es crucial; reportar actividades sospechosas puede ayudar a prevenir delitos y mantener la seguridad en las celebraciones.
Las Fallas son una tradición profundamente arraigada en la cultura valenciana, y es fundamental que la comunidad se una para proteger su legado. La celebración de este año, que marca el 50 aniversario de la falla Plaça El·líptica, debería ser un motivo de orgullo y alegría, no de preocupación por la seguridad. La esperanza es que, a medida que avanzan las festividades, se logre restaurar la confianza y la tranquilidad entre los falleros y la comunidad en general.