El caso de David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno, ha generado un fuerte impacto en las expectativas electorales del PSOE en Extremadura. Según una reciente encuesta, el 76% de los votantes socialistas considera que el partido debería haber elegido a otro candidato para las elecciones del 21 de diciembre. Este descontento se extiende a votantes de otras formaciones, alcanzando un 80% en total. La percepción de que se produjo un caso de enchufismo en la contratación de Sánchez como coordinador de conservatorios es compartida por el 51% de los votantes del PSOE, y la cifra se eleva al 87% entre los votantes del PP.
La situación se complica para Miguel Ángel Gallardo, actual candidato del PSOE, quien se enfrenta a acusaciones de prevaricación y tráfico de influencias. La encuesta revela que el 74% de los encuestados cree que Gallardo estaba al tanto de la contratación de su cuñado, lo que podría afectar gravemente su imagen y la del partido en las próximas elecciones. Además, el 57% de los consultados opina que este escándalo ha influido en el adelanto electoral, lo que añade presión sobre la actual presidenta de la Junta, María Guardiola, quien ha sido acusada de aprovechar la situación para convocar elecciones anticipadas.
