La ciudad de Gandia ha vivido unas Fallas tranquilas este año, destacando la ausencia de incidentes significativos durante las festividades. La concejala de Protección, Seguridad y Convivencia, Lydia Morant, realizó un balance positivo del dispositivo especial implementado por el consistorio, que se activó con motivo de las celebraciones. A pesar de la afluencia masiva de visitantes, Morant subrayó que solo se impusieron 11 sanciones por incumplimiento de la ordenanza de convivencia, lo que refleja un comportamiento cívico ejemplar por parte de los asistentes.
Durante la presentación de los resultados, la concejala agradeció a los miembros de Protección Civil, Policía Nacional y Bomberos por su excelente coordinación y dedicación. «Todas las partes implicadas han dado lo mejor de sí para que las fiestas transcurrieran dentro de la normalidad», afirmó Morant. Este año, el dispositivo de seguridad se organizó en diferentes turnos y se distribuyó por todos los distritos de la ciudad, lo que permitió una respuesta rápida y efectiva ante cualquier eventualidad.
A lo largo de las festividades, se llevaron a cabo 50 servicios humanitarios, principalmente relacionados con caídas en el interior de domicilios y otros incidentes menores. Además, se registraron 71 servicios por ruidos, la mayoría vinculados al lanzamiento de cohetes fuera del horario establecido. La Policía Local también realizó la incautación de productos pirotécnicos a vendedores ambulantes no autorizados, contribuyendo así a mantener el orden y la seguridad en las celebraciones.
### Limpieza y Recuperación de la Ciudad
La ciudad de Gandia ha amanecido limpia y ordenada tras la Cremà, un evento que tradicionalmente deja tras de sí una gran cantidad de residuos. El alcalde, José Manuel Prieto, junto con el concejal de Fallas y Servicios Básicos, Adrián Vila, visitaron el dispositivo especial de limpieza que trabajó arduamente para que la ciudad recuperara su aspecto habitual. Prieto felicitó a los operarios por su compromiso y dedicación, resaltando la importancia de su labor en la imagen de la ciudad tras las festividades.
Las carpas ubicadas en puntos conflictivos para el tráfico fueron desmontadas la misma noche de la Cremà, mientras que las que se encontraban en zonas peatonales se retirarán a lo largo del viernes. Este esfuerzo por parte del consistorio no solo busca mantener la limpieza, sino también facilitar la movilidad de los ciudadanos y visitantes, asegurando que la ciudad pueda volver a la normalidad rápidamente.
A pesar de la alegría y el bullicio que caracterizan a las Fallas, también se registraron algunos incidentes de vandalismo, como el robo de ninots y destrozos en varias fallas. Sin embargo, estos actos no opacaron el espíritu festivo de la celebración. La comunidad se unió para disfrutar de las actividades programadas y celebrar la cultura local, lo que demuestra la resiliencia y el compromiso de los ciudadanos con sus tradiciones.
### La Comunidad se Une en Celebración
Las Fallas de Gandia no solo son una celebración de la cultura y la tradición, sino también un momento para que la comunidad se una y celebre en conjunto. Este año, la festividad ha estado marcada por un ambiente de camaradería y solidaridad. A pesar de los desafíos que enfrentó la ciudad, los ciudadanos se mostraron optimistas y dispuestos a disfrutar de cada momento.
La Ofrenda, uno de los actos más emotivos de las Fallas, se alargó más allá de las 22 horas, lo que ha reactivado la propuesta de celebrarla en dos turnos en futuras ediciones. Esta decisión busca mejorar la experiencia de los participantes, especialmente aquellos que pertenecen a las últimas comisiones, quienes a menudo se ven afectados por la falta de tiempo para cenar antes de participar en el evento.
Además, la comunidad ha demostrado su solidaridad a través de iniciativas como la venta de buñuelos, cuyos fondos se destinarán a Cáritas y a la recuperación del templo del Raval. Este tipo de acciones refuerzan el sentido de unidad y apoyo mutuo entre los ciudadanos, convirtiendo las festividades en una oportunidad para ayudar a quienes más lo necesitan.
En resumen, las Fallas de Gandia han sido un éxito rotundo, con una celebración marcada por la tranquilidad, la limpieza y la unión de la comunidad. A medida que la ciudad se recupera de las festividades, los ciudadanos pueden sentirse orgullosos de haber mantenido el espíritu festivo y la convivencia pacífica, asegurando que las tradiciones continúen vivas en el corazón de todos.