Un reciente fallo del Gobierno vasco ha permitido que Garikoitz Aspiazu, conocido como ‘Txeroki’, exjefe de ETA, acceda a un régimen de semilibertad. Este nuevo estatus le permitirá salir de prisión de lunes a viernes para trabajar o realizar actividades de voluntariado. La decisión se basa en el artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario, que ofrece una alternativa intermedia entre el segundo y el tercer grado, permitiendo a los internos regresar a la cárcel solo para dormir y durante los fines de semana.
El contexto de esta decisión es complejo, dado el historial delictivo de ‘Txeroki’, quien cumple condena por múltiples atentados que suman más de 400 años de prisión. A pesar de su nueva libertad parcial, los colectivos de víctimas han expresado su descontento, argumentando que el exlíder de ETA nunca ha mostrado arrepentimiento por sus acciones. Este tipo de concesiones ha sido objeto de debate en la sociedad española, especialmente en lo que respecta a la reintegración de antiguos miembros de organizaciones terroristas y la percepción pública sobre la justicia y la memoria histórica.
