La reciente detención de tres hombres en Nàquera y Serra ha puesto de relieve un caso significativo de cultivo ilegal de marihuana en la Comunidad Valenciana. La intervención de la Guardia Civil se produjo tras un accidente de tráfico que llevó a las autoridades a descubrir una plantación de cannabis en dos viviendas de la zona. Este incidente no solo destaca la creciente preocupación por el tráfico de drogas en la región, sino que también pone de manifiesto las tácticas utilizadas por organizaciones criminales para operar en la clandestinidad.
Un accidente de tráfico en una urbanización de Nàquera fue el punto de partida de esta investigación. La Policía Local recibió un aviso sobre un choque entre dos vehículos, uno de los cuales era conducido por un hombre de nacionalidad serbia. Al llegar al lugar, los agentes encontraron en el interior del coche una serie de garrafas de agua y productos fertilizantes, además de un fuerte olor a marihuana. Este hallazgo llevó a la Policía Local a informar a la Guardia Civil, que comenzó a investigar más a fondo.
### Vigilancias y Descubrimientos
Con la información recabada, los agentes de la Guardia Civil iniciaron una serie de vigilancias discretas en la vivienda donde se había registrado el accidente. Durante estas observaciones, se detectó un olor característico de marihuana que emanaba de la propiedad. Las ventanas estaban cubiertas con toldos, y la valla perimetral dificultaba la visibilidad desde el exterior, lo que aumentó las sospechas sobre la actividad ilícita que se estaba llevando a cabo en el lugar.
Además, se descubrió que los sospechosos se trasladaban frecuentemente a una segunda vivienda en la localidad de Serra, donde también se percibía un fuerte olor a marihuana. Las investigaciones revelaron que ambas propiedades estaban conectadas a la red eléctrica de manera ilegal, lo que indicaba un cultivo ‘in door’ de cannabis. Este tipo de cultivo, que se realiza en interiores, permite a los productores controlar las condiciones de crecimiento de las plantas, lo que puede resultar en cosechas más abundantes y de mayor calidad.
Finalmente, tras obtener la autorización judicial, la Guardia Civil llevó a cabo un registro en ambas viviendas el 18 de diciembre. El resultado fue la aprehensión de 992 plantas de Cannabis Sativa en diferentes etapas de crecimiento y floración, así como una serie de equipos utilizados para el cultivo, incluyendo ventiladores, lámparas LED y sistemas de aire acondicionado. Este operativo no solo desmanteló una importante plantación, sino que también evidenció la complejidad de las operaciones de estas organizaciones criminales.
### Estructura Criminal y Detenciones
Los tres hombres detenidos, de 28, 31 y 55 años, todos de nacionalidad serbia, enfrentan múltiples cargos, incluyendo tráfico de drogas, pertenencia a organización criminal y defraudación del fluido eléctrico. Dos de ellos han sido ingresados en prisión preventiva. Las investigaciones han revelado que los detenidos formaban parte de una organización criminal bien estructurada, con roles claramente definidos. En la cúspide de la jerarquía se encontraban los jefes, responsables de la logística y la coordinación de las operaciones, mientras que en un nivel inferior estaban los ejecutores, encargados de la vigilancia y el mantenimiento de las plantaciones.
Este caso resalta la creciente preocupación por el tráfico de drogas en la Comunidad Valenciana, donde las autoridades han intensificado sus esfuerzos para combatir este fenómeno. La colaboración entre la Policía Local y la Guardia Civil ha sido fundamental para desmantelar estas operaciones ilegales, que no solo afectan a la seguridad pública, sino que también tienen un impacto negativo en la comunidad.
La investigación sigue en curso, y se espera que se realicen más detenciones a medida que se profundiza en la red criminal. Las autoridades han instado a la ciudadanía a estar alerta y a reportar cualquier actividad sospechosa que pueda estar relacionada con el tráfico de drogas. La lucha contra el narcotráfico es un desafío constante, y la colaboración entre las fuerzas del orden y la comunidad es esencial para erradicar estas prácticas ilegales que amenazan la seguridad y el bienestar de todos.
