La reciente operación de la Policía Nacional en España ha revelado la existencia de la primera oficina del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) en el país. Este cártel, conocido por su brutalidad y su capacidad de expansión, ha comenzado a establecerse en Europa, específicamente en España, lo que representa un desafío significativo para las autoridades locales y internacionales. La operación, denominada Oyamel, se inició tras la incautación de 30 kilos de cocaína en un vehículo en la Pobla de Vallbona, Valencia, a finales de junio. Este hallazgo fue el catalizador que llevó a la Udyco central de la Policía Nacional a investigar más a fondo la red de narcotráfico que operaba en la región.
Los primeros arrestos incluyeron a dos albaneses que controlaban la distribución de drogas en Valencia, lo que llevó a las autoridades a descubrir que el CJNG había establecido una célula operativa en España. La colaboración con la DEA, la agencia antinarcóticos de Estados Unidos, fue crucial para identificar a los miembros de esta organización y su estructura operativa. A medida que avanzaba la investigación, se realizaron más detenciones, sumando un total de 20 arrestos, incluidos individuos considerados de alto valor para la DEA, como un italiano vinculado a la Camorra y un colombiano de alto rango en el tráfico de cocaína.
### La Estrategia del CJNG en Europa
El CJNG, que ha crecido en poder y notoriedad desde su formación en 2014, ha adoptado un modelo de franquicias para expandir su influencia. En España, su objetivo inicial era dominar la distribución de drogas en Valencia y Bilbao. Sin embargo, al no poder controlar el Puerto de Valencia, que ya estaba bajo el dominio de otros grupos, el cártel buscó alternativas para importar cocaína a través de puertos en Oporto (Portugal) y Rotterdam (Países Bajos). Este último puerto es conocido por ser uno de los principales puntos de entrada de cocaína en Europa, lo que lo convierte en un objetivo estratégico para el tráfico de drogas.
La investigación reveló que el CJNG utilizaba maquinaria industrial para ocultar la droga en contenedores, lo que complicaba la detección por parte de las autoridades. Una vez que la cocaína llegaba a Rotterdam, era transportada a una finca en La Adrada, Ávila, donde se extraía y distribuía a través de redes locales en Valencia y Bilbao. Esta logística sofisticada demuestra la capacidad del cártel para adaptarse y evadir la vigilancia policial.
Además, los narcotraficantes establecieron conexiones con la Camorra napolitana, aprovechando la diferencia de precios en el mercado español para adquirir cocaína y luego enviarla a Italia. Este tipo de colaboración entre organizaciones criminales resalta la complejidad del narcotráfico en Europa y la necesidad de una respuesta coordinada entre las fuerzas del orden de diferentes países.
### La Operación y sus Resultados
La operación Oyamel no solo resultó en la detención de narcotraficantes, sino que también permitió la incautación de grandes cantidades de droga y activos. En total, se intervinieron 1.870 kilos de cocaína, 375 kilos de metanfetamina, 275.000 euros en efectivo, criptomonedas valoradas en 15.000 USDT, armas de fuego y vehículos utilizados en las operaciones del cártel. Esta cantidad de droga representa un golpe significativo al tráfico de estupefacientes en la región y evidencia la magnitud de las operaciones del CJNG en Europa.
Uno de los aspectos más intrigantes de esta investigación es la forma en que los narcotraficantes intentaron evitar filtraciones de información. Los mexicanos involucrados en la operación eran reemplazados cada cuatro meses, lo que dificultaba la recopilación de información por parte de las autoridades. Además, se ha observado que utilizaban símbolos y logos llamativos en sus envíos, como referencias a la cultura popular, para distinguirse de otros grupos y mantener su identidad oculta.
La elección de estos símbolos, que van desde referencias a la serie Peaky Blinders hasta personajes de dibujos animados, muestra un intento de crear una imagen de marca en el mundo del narcotráfico, lo que añade una capa de complejidad a la lucha contra estas organizaciones criminales.
La operación Oyamel es un claro ejemplo de cómo las fuerzas del orden están trabajando arduamente para desmantelar redes de narcotráfico que amenazan la seguridad y la salud pública. A medida que el CJNG continúa expandiendo su influencia en Europa, será crucial que las autoridades mantengan una vigilancia constante y colaboren a nivel internacional para combatir este fenómeno en crecimiento.
