El desembarco del MV Hondius en el puerto de Granadilla de Abona (Tenerife) se ejecuta bajo un plan coordinado por Sanidad Exterior, la Guardia Civil y autoridades aeroportuarias. Todos los 682 pasajeros y 214 tripulantes están asintomáticos, según confirmó la ministra de Sanidad, Mónica García. El operativo finaliza el lunes por la tarde con el vuelo de Australia, que evacuará a ciudadanos de Asia, Nueva Zelanda y Australia.
¿Cómo se organiza la evacuación del MV Hondius?
El desembarco se realiza por bloques nacionales para garantizar trazabilidad y control sanitario. Primero bajan los pasajeros españoles, cuyo avión ya está listo en el Aeropuerto de Tenerife Sur. Luego siguen los neerlandeses, junto con ciudadanos de Alemania, Bélgica, Grecia y parte de la tripulación. Todos viajan en un avión de Países Bajos.
Prioridad sanitaria y protocolo de evaluación
Cada pasajero pasa una evaluación médica inicial antes de embarcar en las lanchas. Sanidad Exterior realiza controles en el muelle con equipos móviles. No se detectaron síntomas respiratorios ni fiebre en ninguna de las 896 personas a bordo.
¿Qué países participan en la evacuación aérea?
Más de 12 países activaron sus mecanismos de repatriación. Canadá, Turquía, Francia, Reino Unido, Irlanda y Estados Unidos operan vuelos este domingo. Países Bajos despliega dos aeronaves: una para hoy y otra para el lunes. Australia coordina el último vuelo, con llegada prevista en la tarde del lunes.
Logística aérea internacional
El Aeropuerto de Tenerife Sur adaptó sus protocolos para gestionar hasta 18 aterrizajes extraordinarios. Cada vuelo incluye certificación sanitaria previa, documentación de viaje validada y coordinación con embajadas locales.
¿Cuál es el marco legal que regula esta operación?
El operativo se sustenta en el Real Decreto 1031/2022, que regula la actuación de Sanidad Exterior en emergencias sanitarias transfronterizas. También aplica el Reglamento Sanitario Internacional (2005) de la OMS, que obliga a notificar eventos de salud pública de importancia internacional. España actuó como Estado miembro de la UE bajo el mecanismo de protección civil Union Civil Protection Mechanism.
Responsabilidades compartidas
La Dirección General de Salud Pública asume la evaluación clínica. La Secretaría de Estado de Seguridad coordina la seguridad en el puerto. El Ministerio de Transportes gestiona los vuelos especiales. No hay responsabilidad legal del operador del crucero, ya que no hubo brote ni incidente sanitario a bordo.
¿Cuál es el impacto económico del operativo?
El costo estimado supera los 4,2 millones de euros, cubierto íntegramente por el presupuesto del Ministerio de Sanidad y cofinanciado por la UE. Incluye traslados en lanchas, personal médico desplazado, alquiler de aviones y logística aeroportuaria. El impacto en el sector turístico es positivo: la operación refuerza la percepción de Canarias como destino con capacidad de respuesta ante emergencias.
Datos Clave
- El MV Hondius es un buque de investigación polar, no un crucero comercial, con 896 personas a bordo.
- Todos los pasajeros fueron evaluados por Sanidad Exterior antes del desembarco.
- El operativo se extiende desde el domingo 10 hasta la tarde del lunes 11 de mayo de 2026.
- Se activaron 18 vuelos especiales de 12 países distintos.
- No se declaró emergencia sanitaria: no hubo casos confirmados ni sospechosos de enfermedad infecciosa.
- El puerto de Granadilla de Abona fue habilitado como punto de desembarco por su infraestructura y cercanía al aeropuerto.
¿Qué rol juega la coordinación internacional en este tipo de operativos?
La evacuación del MV Hondius ejemplifica la importancia de los acuerdos bilaterales de repatriación sanitaria. Países como los Países Bajos y Australia activaron sus protocolos de respuesta consular acelerada, mientras que la UE facilitó el uso del sistema RescEU para movilizar recursos médicos. Esta coordinación evitó retrasos y garantizó la continuidad del derecho a la salud y a la libre circulación.
Integración con sistemas nacionales
El sistema SIVI (Sistema de Información de Vigilancia Epidemiológica) registró en tiempo real cada evaluación médica. Los datos se compartieron con el ECDC (Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades) para descartar riesgos transfronterizos. No se identificó ningún caso de enfermedad de declaración obligatoria.
