La reciente detención del presidente de la Cámara de Comercio de Alicante ha captado la atención mediática, pero el foco también se ha centrado en el caso del exportavoz de Sumar, Íñigo Errejón. La segunda mujer que lo denunció por agresión sexual ha decidido no ratificar su denuncia, citando un ataque de pánico como razón principal. Esta decisión ha generado un debate sobre las implicaciones del proceso judicial y el miedo que sienten las víctimas al enfrentarse a situaciones de esta naturaleza.
La denuncia, que fue admitida a trámite por el Juzgado de Violencia sobre la Mujer Número 12 de Madrid, alega un presunto delito de agresión sexual ocurrido en octubre de 2021. La mujer, que había solicitado la condición de testigo protegido, argumentó que el miedo a las repercusiones en su vida personal la llevó a no presentarse ante el juzgado. Su abogado ha señalado que, aunque la causa podría archivarse, el caso podría reactivarse en el futuro si la denunciante decide continuar con el proceso.
