La situación política en Cataluña se ha vuelto tensa tras la decisión del presidente de la Generalitat, Salvador Illa, de retirar su proyecto de presupuestos. Esta medida busca evitar un posible rechazo por parte de Esquerra Republicana, que había mostrado su intención de bloquear la propuesta. Illa, en una comparecencia extraordinaria, expresó su deseo de alcanzar un acuerdo que permita dotar a Cataluña de nuevas cuentas, enfatizando la necesidad de proteger las políticas sociales en un contexto internacional complicado.
En medio de esta crisis, Illa ha dejado claro que la retirada de los presupuestos no implica una ruptura con Esquerra, sino un intento de ganar tiempo para negociar. Sin embargo, la oposición ha criticado fuertemente esta decisión, acusando al presidente de inestabilidad y falta de liderazgo. Junts, por su parte, ha calificado la situación de «papelón» y ha instado a Illa a asumir la responsabilidad de sus acciones. La presión sobre el gobierno catalán aumenta, especialmente con la proximidad de la campaña electoral en Andalucía y la necesidad de garantizar el funcionamiento de la Generalitat en los próximos meses.