Ford Almussafes cerró 2025 con su peor desempeño productivo desde su llegada a la Ribera Valenciana. La cifra de negocio cayó a 4.623 millones de euros, un 11% menos que en 2024. La planta fabricó solo 98.591 unidades, todas del modelo Kuga, la cifra más baja de su historia. El fin de la producción del Transit y la espera del Bronco agravaron la crisis operativa y financiera.
¿Qué provocó la caída del 11% en la facturación de Ford Almussafes?
El cese definitivo del Transit en Almussafes marcó un punto de inflexión. Ese modelo representaba una parte clave de la capacidad productiva y de la diversificación de la planta. Sin su sustituto operativo inmediato, la fábrica entró en una fase de transición con paradas programadas frecuentes.
El ERTE Red se activó de forma recurrente, reduciendo la actividad a menos de la mitad de los días laborables. Cada mes registró interrupciones planificadas, lo que afectó directamente la tasa de ocupación de la línea de producción y la previsibilidad logística.
Impacto en la cadena de suministro local
Más de 120 proveedores de la Comunitat Valenciana dependen directamente de Ford Almussafes. La caída del 18,69% en producción generó retrasos en pedidos, reducción de turnos y ajustes salariales en talleres satélite. Algunos subcontratistas reportaron caídas del 25% en ingresos anuales.
¿Cómo afectó la caída de beneficios a la estabilidad laboral?
Los beneficios antes de impuestos se desplomaron un 65,4%, pasando de 243 millones en 2024 a 83 millones en 2025. Tras impuestos, las ganancias netas fueron de 69,8 millones, un 70% menos. Este colapso no fue solo operativo: el año anterior incluyó un ingreso extraordinario de 195 millones por dividendos de Groupe FMC France S.A.S., que distorsionó la comparativa.
Aunque el Mecanismo RED se prorrogó hasta diciembre de 2025, evitando despidos masivos, Ford ejecutó ajustes de plantilla ya iniciados en 2024. El número de trabajadores fijos disminuyó un 7,3% respecto a 2023, con especial incidencia en puestos técnicos y de mantenimiento.
Rol del marco legal en la gestión de la transición
El Real Decreto-Ley 1/2022, que regula los ERTE sectoriales, permitió a Ford mantener la relación laboral sin coste salarial directo para la empresa. Sin embargo, la normativa no contempla incentivos para la reindustrialización ni para la reconversión tecnológica de líneas obsoletas. Esto limitó la capacidad de respuesta ante la obsolescencia del Transit.
¿Qué significa el récord negativo de producción para la economía valenciana?
Ford Almussafes representa el 2,1% del PIB industrial de la Comunitat Valenciana. Una producción por debajo de 100.000 unidades rompe umbrales críticos de viabilidad para la red logística regional. El impacto se trasladó a los ingresos fiscales: la planta aportó un 14% menos en Impuesto sobre Sociedades y un 9% menos en IVA repercutido respecto a 2024.
La incertidumbre sobre el lanzamiento del Bronco —cuya producción se confirmó para 2026— mantiene en suspenso inversiones en formación dual y en infraestructura portuaria de Valencia. El puerto de Sagunto, clave para las exportaciones de Ford, registró una caída del 12% en contenedores dedicados a automoción.
Perspectivas de reactivación en 2026
La llegada del Bronco no garantiza una recuperación inmediata. El modelo se fabricará en versión SUV eléctrico, lo que exige adaptaciones en la línea de montaje y recertificación de proveedores. El Ministerio de Industria ha activado una línea de ayudas específicas para la transición verde de la automoción, pero su acceso depende de compromisos de inversión mínima y plazos de ejecución ajustados.
¿Cuáles son los datos clave de Ford Almussafes en 2025?
- Facturación: 4.623 millones de euros, un 11% menos que en 2024.
- Producción total: 98.591 vehículos, todos Kuga, récord histórico negativo.
- Caída interanual de producción: 18,69%.
- Beneficios antes de impuestos: 83 millones, un 65,4% menos.
- Ganancias netas: 69,8 millones, un 70% menos que en 2024.
- Dependencia del ERTE Red: paradas en más del 50% de los días laborables.
- Impacto en empleo: reducción del 7,3% en plantilla fija.
- Aportación al PIB industrial valenciano: 2,1%, con caída del 14% en ingresos fiscales.
