Santos Cerdán publica La caída. Poder, relato y destrucción en la era del juicio político, un libro de 118 páginas que evita cualquier autocrítica. No reconoce delitos ni irregularidades. No menciona a Leire Díez, Koldo García ni a José Luis Ábalos. El texto se centra en su versión de los hechos: una caída política injusta, orquestada por instituciones y medios. Su narrativa ignora los procesos judiciales abiertos contra él.
¿Qué dice el libro sobre los casos judiciales que lo involucran?
Cerdán no aborda los tres sumarios clave que lo afectan. En el caso Koldo, está imputado por presuntas adjudicaciones amañadas. En el caso cloacas, la Guardia Civil lo vincula con operaciones de desgaste contra jueces y fiscales. En la investigación de la SEPI, aparece junto a Antxon Alonso y Vicente Fernández por presuntas maniobras financieras irregulares.
El silencio como estrategia narrativa
El autor omite nombres centrales: Leire Díez no aparece ni una vez. Koldo García tampoco. Ábalos recibe solo referencias tangenciales. Esa ausencia no es casual. Es una decisión editorial deliberada para desvincular su figura de los hechos probatorios.
¿Cómo se posiciona el libro frente a la UCO y el sistema judicial?
Cerdán retrata a la Unidad Central Operativa como un actor político. Acusa a los jueces de parcialidad. Critica las filtraciones como armas de destrucción institucional. No cuestiona la legalidad de las investigaciones. Sí cuestiona su intención: presentarlas como una ofensiva contra el PSOE.
La figura del «muñidor en la sombra»
Se autoproclama arquitecto de las mayorías imposibles. Destaca su papel en la formación del Gobierno de coalición. No explica cómo se ejerció ese poder. No detalla mecanismos de coordinación. Solo afirma su centralidad sin evidencia operativa.
¿Qué impacto tiene este relato en el contexto político actual?
El libro llega en un momento crítico para el PSOE. Coincide con la fase final de varios procesos judiciales. Afecta la percepción pública de la transparencia partidaria. Genera dudas sobre la coherencia entre discurso ético y práctica institucional. El relato autoexculpatorio choca con los informes de la Fiscalía y las resoluciones judiciales.
Marco legal y responsabilidad política
La Ley Orgánica del Poder Judicial exige imparcialidad en las investigaciones. La Ley de Transparencia obliga a los cargos públicos a rendir cuentas. Cerdán no invoca ni una sola norma para justificar sus decisiones. Su narrativa se sostiene en la denuncia, no en la explicación jurídica.
¿Cuál es el impacto económico y reputacional del libro?
El PSOE enfrenta presión de partidos de la oposición para aclarar su relación con los casos judiciales. Inversionistas extranjeros monitorean la estabilidad institucional. La incertidumbre jurídica afecta la confianza en los mecanismos de contratación pública. Cerdán no aborda estos efectos. Su enfoque es exclusivamente personal y defensivo.
Datos Clave
- El libro tiene 118 páginas y evita mencionar a Leire Díez, Koldo García y Vicente Fernández.
- Cerdán está imputado en tres causas judiciales: caso Koldo, caso cloacas y sumario de la SEPI.
- No hay referencias a sentencias, pruebas documentales ni declaraciones judiciales.
- El texto se publica tras la condena de José Luis Ábalos en el caso mascarillas.
- La narrativa se alinea con estrategias de lawfare político, no con estándares de rendición de cuentas.
El libro no es un análisis institucional. Es un acto de defensa personal. No aporta documentos, cronologías ni testimonios cruzados. Su valor está en lo que omite: los hechos, los nombres y las consecuencias legales. Su lectura exige contrastarla con los autos judiciales y los informes de la UCO. La ausencia de autocrítica no es neutral. Es una postura política con efectos reales.
