Más de 800.000 profesionales del campo deben rectificar sus declaraciones de la renta 2025 tras la publicación tardía de la orden del Ministerio de Hacienda. Las nuevas reducciones en los índices de rendimiento neto del sistema de estimación objetiva llegan más de un mes después del inicio de la campaña. Asaja y UPA califican la medida de insuficiente y excluyente. La DANA, las plagas y la crisis de precios afectan gravemente a cereales, patatas y avicultura al aire libre.
¿Por qué las nuevas reducciones del sistema de módulos generan rechazo en el campo?
Las reducciones publicadas en el BOE el 15 de mayo de 2025 no cubren zonas ni producciones críticamente afectadas. Sectores como el cereal de secano, las leguminosas, los forrajes y la patata quedaron fuera de la orden. Asaja exigió un módulo cero para el cereal, que acumula pérdidas desde 2024 y enfrenta costes energéticos y de fertilizantes en alza.
La gripe aviar obligó al confinamiento de granjas avícolas al aire libre. Eso redujo su productividad sin que la norma contemple compensación. Además, el hundimiento de los precios de la patata en origen no se refleja en los nuevos índices.
¿Qué dice la ley sobre las reducciones por inclemencias climáticas?
El Real Decreto 1075/2017, modificado por la Ley 11/2021, permite ajustar los índices de rendimiento neto ante siniestros climáticos. Pero la aplicación depende de la publicación en el BOE y de la delimitación geográfica y productiva por provincia y ayuntamiento.
La orden de 2025 solo incluye 12 provincias. Andalucía y el levante español —zonas más afectadas por la DANA— aparecen parcialmente. Algunos ayuntamientos con daños comprobados no figuran. UPA denuncia que «no hay transparencia en los criterios de inclusión».
¿Cómo afecta la tardanza a la campaña de la renta?
La campaña de la renta 2025 arrancó el 2 de abril. La orden se publicó el 15 de mayo. Miles de autónomos agrarios ya habían presentado sus declaraciones con los índices anteriores.
Esto obliga a presentar rectificaciones con coste administrativo y riesgo de sanciones si se detectan errores. Las gestorías rurales reportan saturación. El plazo para rectificar finaliza el 30 de junio.
Datos clave
- Más de 800.000 agricultores y ganaderos usan el sistema de módulos.
- La orden del BOE llegó más de 40 días después del inicio de la campaña de la renta.
- Cereal, patata, leguminosas, forrajes y avicultura al aire libre quedaron fuera de las reducciones.
- La DANA afectó gravemente a 14 provincias, pero solo 12 están incluidas en la orden.
- Asaja y UPA exigen una revisión urgente y la inclusión de nuevos cultivos y zonas.
¿Cuál es el impacto económico real para los autónomos del campo?
El sistema de módulos determina la base imponible del IRPF sin necesidad de llevar contabilidad completa. Un índice inadecuado sobrecarga fiscalmente a quienes sufrieron pérdidas reales.
Un cerealista de Castellón con 50 hectáreas y pérdidas del 60 % por la DANA pagará lo mismo que uno con cosecha normal. Eso representa un desincentivo económico y un riesgo de insolvencia para pequeñas explotaciones.
El sector agrario aporta el 2,5 % del PIB nacional, pero representa el 7,3 % del empleo rural. Las medidas fiscales tardías y parciales erosionan su viabilidad. Según el Banco de España, el 38 % de las explotaciones de menos de 20 hectáreas opera con márgenes inferiores al 5 %.
Marco práctico para los afectados
- Verificar si su ayuntamiento y cultivo figuran en el anexo de la orden Hacienda 2025.
- Consultar con un gestor especializado en agricultura antes de rectificar.
- Documentar daños con informes técnicos y certificados de siniestro.
- Presentar la rectificación antes del 30 de junio de 2025 para evitar recargos.
La falta de adaptación del sistema de módulos a la realidad climática y de mercado pone en riesgo la sostenibilidad del sector primario. Sin actualizaciones ágiles y técnicamente fundadas, las reducciones no son un alivio: son una formalidad burocrática.
