En el marco de la primera jornada de Forinvest, celebrado en Feria Valencia, José María Álvarez-Pallete, expresidente de Telefónica, ofreció una conferencia titulada ‘Dioses y caos’. Durante su intervención, abordó temas cruciales como el comercio de datos y el impacto de la inteligencia artificial en nuestra vida cotidiana. Álvarez-Pallete hizo un llamado a la conciencia sobre el valor de nuestros datos personales, advirtiendo sobre la falta de privacidad en un mundo cada vez más digitalizado.
La privacidad en la era digital
Uno de los puntos más destacados de su discurso fue la necesidad de proteger nuestra privacidad en el hogar. Álvarez-Pallete enfatizó que, aunque muchas personas creen que están a salvo al no hablar de temas sensibles frente a dispositivos electrónicos, la realidad es que incluso las televisores inteligentes pueden estar escuchando. «Si queremos mantener la privacidad en nuestro hogar, no hablemos delante de la televisión aunque esté apagada», advirtió. Esta afirmación resuena con la creciente preocupación sobre cómo las empresas tecnológicas manejan la información personal de los usuarios.
El expresidente de Telefónica también hizo hincapié en que muchas personas no son conscientes del verdadero valor de sus datos. «Permitimos en el mundo digital cosas que jamás permitiríamos en el mundo físico. Jamás permitiríamos que un cartero leyera nuestras cartas», comentó. Sin embargo, en el entorno digital, aceptamos que plataformas y aplicaciones tengan acceso a nuestra información personal, lo que plantea serias preguntas sobre la ética de la recopilación de datos.
El valor económico de los datos
Álvarez-Pallete presentó cifras impactantes sobre el valor de los datos personales. Según sus estimaciones, los datos de una familia estadounidense de cuatro miembros pueden valer entre 20,000 y 46,000 dólares al año. Si extrapolamos esto a España, donde hay aproximadamente 10 millones de familias de cuatro miembros, el valor total de los datos podría alcanzar entre 200,000 y 460,000 millones de dólares, una cifra que no se refleja en el PIB del país. Esto subraya la importancia de reconocer y valorar adecuadamente nuestros datos personales.
Además, el expresidente de Telefónica abordó el consumo energético asociado a la inteligencia artificial. Reveló que una simple consulta a ChatGPT puede consumir medio litro de agua y la misma cantidad de electricidad que una bombilla encendida durante dos horas. Este dato pone de manifiesto la creciente demanda de recursos que la inteligencia artificial requerirá en el futuro, lo que podría tener implicaciones significativas para el medio ambiente y la sostenibilidad.
La nueva economía de los datos
Álvarez-Pallete argumentó que estamos entrando en una nueva era donde los datos se han convertido en un factor de producción esencial, al igual que el capital y el trabajo. «Estamos en una especie de peaje digital. Fabricamos datos que cedemos sin saber su valor para que otros saquen dinero de ellos», afirmó. Esta reflexión plantea la necesidad de una reevaluación de cómo se gestionan y monetizan nuestros datos en la economía digital actual.
El exdirectivo también criticó la situación de Europa en esta revolución digital, señalando que ha «perdido muchos trenes» en comparación con otras regiones del mundo, como China, que se ha posicionado como líder en tecnología. Álvarez-Pallete destacó el poder desproporcionado que tienen las grandes empresas tecnológicas, como Nvidia, cuyo valor bursátil es equivalente a 2.6 veces el PIB de España. Esto plantea preguntas sobre la regulación y el control que deben tener estas empresas en el futuro.
La necesidad de un cambio
El expresidente de Telefónica hizo un llamado a la acción, instando a Europa a despertar y adoptar una política industrial más robusta. «Necesitamos un uso responsable de la tecnología y plataformas abiertas», dijo. Además, propuso que se establezcan «mismos servicios, mismas obligaciones, mismas reglas» para todas las empresas tecnológicas, independientemente de su tamaño o influencia.
En un momento en que la inteligencia artificial está en el centro del debate público, Álvarez-Pallete abogó por un enfoque humanista en su desarrollo. «Es el momento del humanismo. Debemos decidir cómo queremos los humanos que se desarrolle la inteligencia artificial. La tecnología será buena si los humanos hacemos que lo sea», concluyó. Su intervención en Forinvest no solo puso de relieve la importancia de la privacidad y el valor de nuestros datos, sino que también planteó interrogantes sobre el futuro de la tecnología y su impacto en la sociedad.
