La empresa tecnológica Indra ha dado un paso significativo en su proceso de integración con Escribano Mechanical & Engineering (EM&E). En una reciente reunión del consejo de administración, se discutieron diversas opciones de gobernanza y estructura para facilitar esta fusión, en un contexto marcado por la incertidumbre política y los conflictos de interés que han surgido en torno a los hermanos Escribano. La operación ha sido considerada coherente con la estrategia de Indra, respaldada por asesores externos como Renaissance y Oliver Wyman, así como por una comisión ad hoc de vocales independientes.
EM&E se posiciona como el segundo mayor accionista de Indra, con un 14,3% del capital, solo superado por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), que posee un 28%. Uno de los aspectos más delicados de esta integración es el futuro reparto de poder en la compañía. Entre las opciones analizadas, se contempla que la SEPI mantenga un mayor peso en el consejo, incluso aumentando su número de consejeros, a pesar de que EM&E podría elevar su participación accionarial tras la operación. Esta estrategia busca mitigar el “ruido” político que rodea el proceso, especialmente ante el temor del Gobierno de perder control sobre una de las principales empresas nacionales de defensa.
En este sentido, se ha planteado la posibilidad de que Ángel y Javier Escribano cedan parte de su influencia para facilitar la integración. Sin embargo, se considera poco probable que Ángel Escribano renuncie a su cargo como presidente ejecutivo, ya que su objetivo es fortalecer la compañía para competir con gigantes europeos del sector como Leonardo o Rheinmetall. La gobernanza de Indra se ha vuelto un tema candente, especialmente tras indicios de un posible enfriamiento en la postura de la SEPI, debido a la controversia sobre conflictos de interés y la resistencia de algunos consejeros y accionistas minoritarios.
En paralelo, Amber Capital, que posee un 7,24% de Indra, ha reafirmado su apoyo a la integración, argumentando que contribuiría a la creación de un “campeón nacional” en el sector de defensa. Durante la reunión del consejo, se revisaron propuestas sobre la estructura de la integración, presentadas por la comisión ad hoc encargada de asegurar el cumplimiento de buenas prácticas de gobernanza. Es importante destacar que los hermanos Escribano no participaron en la reunión debido a los conflictos de interés mencionados.
Una de las opciones más viables para la integración es la fusión por absorción, que implicaría una ampliación de capital en Indra, mediante la emisión de nuevas acciones que se entregarían a EM&E. Esta fórmula aumentaría el peso de los Escribano en la compañía, diluyendo al resto de los accionistas, incluido el Estado. El equilibrio final dependerá de la ecuación de canje, que se discutirá más adelante y estará condicionada por la valoración de ambas empresas. La SEPI ha vinculado cualquier avance significativo a la obtención de las cuentas auditadas de 2025 de Indra y EM&E, lo cual es crucial para establecer valoraciones comparables.
Indra actualmente capitaliza más de 9.600 millones de euros, impulsada por el auge del rearme europeo y los contratos públicos adjudicados por el Ministerio de Defensa. Por su parte, EM&E podría alcanzar una valoración de alrededor de 2.000 millones de euros y proyecta una facturación de 1.300 millones para 2030. Otra alternativa a la fusión por absorción es que Indra adquiera una participación de control en EM&E, ya sea mediante pago en efectivo o mediante acciones. Para consolidar los ingresos de EM&E, Indra necesitaría controlar al menos el 50,1% de la empresa.
En cuanto a la composición del consejo, se está considerando mantener el actual reparto de poder, donde la SEPI tiene derecho a cuatro consejeros, aunque actualmente cuenta con tres. Si esta opción se lleva a cabo, los Escribano, a pesar de aumentar su participación accionarial, renunciarían a ampliar su representación en el consejo. Actualmente, EM&E tiene un consejero, Javier Escribano, pero podría aspirar a dos, dado que Ángel Escribano ocupa un asiento como presidente. EM&E ha reiterado que no tiene intención de superar a la SEPI en participación o en presencia en el consejo, un mensaje que busca facilitar la transición política y corporativa de la transacción.
En otro orden de cosas, el consejo de administración de Indra ha nombrado a Miguel Ángel Panduro como nuevo director general de la división de Espacio, Indra Space. Panduro, quien cuenta con una amplia experiencia en telecomunicaciones y defensa, fue anteriormente consejero delegado de Hispasat y ha ocupado diversas posiciones en el sector. Este movimiento se enmarca en la nueva etapa de Indra tras la reciente adquisición del 89,68% de Hispasat, lo que refuerza su posición en el ámbito espacial.
