El juicio que se lleva a cabo en la Audiencia Nacional en relación con la fortuna oculta de la familia Pujol ha revelado detalles sorprendentes sobre las inversiones realizadas en México. En el centro de esta controversia se encuentra Jordi Pujol Ferrusola, hijo del expresidente de la Generalitat, quien ha sido acusado de participar en un esquema de ocultación de capitales. Durante las declaraciones, José Gomis Cañete, exvicepresidente de Isolux Corsán, ha testificado sobre su experiencia en el desarrollo de un complejo turístico en Baja California, conocido como Azul Cortés, y cómo esta inversión multiplicó su capital inicial por seis.
Gomis, quien fue testigo en el juicio, explicó que él y Luis Delso, ex presidente de Isolux, aportaron 6,5 millones de euros al proyecto, mientras que Pujol Ferrusola contribuyó con aproximadamente dos millones. Este desarrollo turístico incluía hoteles, campos de golf y otros servicios, lo que lo convertía en una inversión atractiva. Sin embargo, la fiscalía sostiene que la participación de Pujol Ferrusola en el fideicomiso fue mínima y que su implicación en el negocio fue utilizada para encubrir movimientos de capitales.
### La Dinámica de la Inversión en Azul Cortés
El proyecto Azul Cortés se presentó como una oportunidad de negocio en un mercado en crecimiento. Gomis relató que la idea de invertir en este complejo turístico surgió tras una visita a México, donde pudo observar el potencial del proyecto. A pesar de las acusaciones que rodean a Pujol Ferrusola, Gomis defendió la legalidad de la operación, afirmando que cada accionista pagó su parte y que no se realizaron regalos a nadie.
La fiscalía ha argumentado que la participación de Pujol Ferrusola en el fideicomiso fue simbólica, con una aportación de solo un peso mexicano, lo que contrasta con la posterior venta de su participación por 15,2 millones de euros. Este hecho ha llevado a la acusación a sostener que la operación no fue una actividad mercantil ordinaria, sino un mecanismo para transferir fondos a la familia Pujol.
Gomis también mencionó que, tras la salida de Pujol Ferrusola del proyecto, Juandro Consultores, una empresa mexicana, transmitió la totalidad del negocio a Isolux por 126 millones de dólares. Sin embargo, Gomis afirmó que el monto real fue de aproximadamente 83 millones, lo que ha generado más dudas sobre la transparencia de la operación.
### Implicaciones y Testimonios en el Juicio
El juicio ha estado marcado por una serie de testimonios que han arrojado luz sobre las operaciones de la familia Pujol y su relación con el mundo empresarial. Antonio de Padua Portela, exconsejero delegado de Isolux, también compareció como testigo y explicó que la empresa buscaba diversificar su negocio en México, donde hasta entonces solo se dedicaba a infraestructuras. Portela aseguró que la decisión de adquirir Azul Cortés fue tomada por el consejo de administración sin la participación de Gomis o Delso, lo que sugiere que la operación fue impulsada por intereses corporativos más amplios.
Durante su declaración, Portela destacó que las valoraciones del proyecto fueron significativamente más altas que el precio pagado, lo que ha llevado a cuestionar la validez de las transacciones. Además, mencionó que no se consideró a Pujol Ferrusola como un propietario relevante en el momento de la compra, dado que su padre había dejado de ser presidente de la Generalitat cinco años antes.
El juicio está programado para reanudarse en dos semanas, con la comparecencia de más testigos propuestos por la fiscalía. Se espera que el expresidente catalán y sus hijos también testifiquen, lo que podría proporcionar más información sobre las operaciones de la familia y su relación con el sector empresarial.
A medida que avanza el juicio, las revelaciones sobre las inversiones de Pujol Ferrusola y su familia continúan generando un gran interés público. La complejidad de las transacciones y las acusaciones de corrupción han mantenido a la opinión pública atenta a cada nuevo desarrollo en este caso que ha sacudido a la política y la economía española.
