El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) enfrenta una crisis interna significativa debido a múltiples denuncias de acoso sexual que han surgido en las últimas semanas. La secretaria de Organización del partido, Rebeca Torró, ha reconocido que la situación está fuera de control y que se anticipan más revelaciones en los próximos días. A pesar de los esfuerzos por manejar la crisis, el partido se encuentra en una posición defensiva, con varias bajas en su estructura organizativa.
Las acusaciones han afectado a varios miembros destacados, incluyendo a alcaldes de diferentes localidades. En particular, se investiga una denuncia de acoso sexual y laboral contra el alcalde de Almussafes, Toni González, quien también ocupa un puesto relevante en el PSOE de Valencia. La secretaria de Igualdad del partido, Pilar Bernabé, ha intentado calmar la situación, afirmando que el PSOE tiene una política de tolerancia cero hacia el acoso. Sin embargo, la falta de comunicación y la percepción de encubrimiento han generado un clima de desconfianza entre los militantes y la ciudadanía.
Además, el partido ha recibido cinco denuncias formales hasta la fecha, lo que ha llevado a la apertura de expedientes internos para investigar los casos. Torró ha ofrecido apoyo psicológico y jurídico a las víctimas, aunque se ha criticado la falta de contacto con ellas durante los meses previos. La exministra de Igualdad, Carmen Calvo, ha instado a los miembros del partido a reflexionar sobre sus acciones y a limpiar la imagen del PSOE en la lucha por la igualdad.
