Un trágico accidente ocurrido en Xàbia ha puesto de manifiesto los peligros asociados a la navegación en embarcaciones de recreo. Una joven perdió la vida tras caer desde la proa de una motora y ser arrollada por la misma. Este incidente ha generado una serie de preguntas sobre cómo se produjo el accidente y qué medidas se pueden tomar para evitar que situaciones similares se repitan en el futuro.
La joven, que disfrutaba de un día en el mar, cayó al agua y fue atrapada por el remolino generado por las hélices de la embarcación. Este fenómeno, conocido como efecto de succión, puede ser mortal, ya que las hélices de las motoras son capaces de crear un fuerte remolino que arrastra a cualquier persona que se encuentre cerca. En este caso, las lesiones sufridas en el cuello, provocadas por las hélices, fueron fatales, seccionando la arteria carótida de la víctima.
### La Fuerza de las Hélices y su Efecto Succionador
Las embarcaciones de motor, especialmente las de pequeño tamaño como las motos acuáticas y lanchas motoras, son conocidas por su gran potencia. Algunas de estas embarcaciones pueden alcanzar hasta 400 caballos de potencia y, en muchos casos, pueden ser conducidas con una titulación mínima o incluso sin ella. Esto ha llevado a un aumento en la popularidad de los deportes náuticos, pero también ha incrementado el riesgo de accidentes.
La fuerza succionadora de las hélices es un aspecto crítico a considerar. Cuando una persona cae al agua, el remolino creado por las hélices puede arrastrarla hacia el fondo en cuestión de segundos. Este riesgo es mucho mayor en embarcaciones a motor que en veleros, donde la falta de motor permite una mayor capacidad de respuesta en caso de caída. La velocidad a la que navegan estas embarcaciones, que puede alcanzar hasta 25 nudos (aproximadamente 40 kilómetros por hora), aumenta aún más el peligro.
Los expertos en navegación han señalado que una de las formas más efectivas de prevenir tragedias como la de Xàbia es apagar el motor inmediatamente después de que alguien caiga al agua. Este procedimiento puede evitar que las hélices sigan girando y absorbiendo el agua, lo que podría salvar vidas. Sin embargo, en embarcaciones más grandes, detener el motor puede ser más complicado, lo que hace que la vigilancia constante por parte del patrón sea esencial.
### Medidas de Seguridad y Prevención
La seguridad en el mar es un tema que no debe tomarse a la ligera. Las motoras y motos acuáticas suelen estar equipadas con sistemas de seguridad, como el botón de «hombre al agua», que detiene el motor en caso de caída. Este dispositivo se encuentra generalmente al lado del timón en las motoras o se lleva sujeto al tobillo o al brazo en las motos acuáticas. Sin embargo, la efectividad de estos sistemas depende de la rapidez con la que se actúe.
La Asociación de Usuarios de Marina València ha destacado que la imprudencia y la falta de atención son factores que contribuyen a estos accidentes. En muchas ocasiones, los patrones de las embarcaciones pueden distraerse, lo que puede resultar en consecuencias fatales. Además, la normativa que prohíbe a las embarcaciones entrar a menos de 200 metros de la costa, marcada por boyas amarillas, ha sido implementada para reducir riesgos, pero aún así se siguen cometiendo imprudencias.
Los deportes náuticos son una actividad popular durante el verano, pero es crucial que los usuarios sean conscientes de los riesgos que conllevan. La velocidad y la potencia de las embarcaciones pueden ser emocionantes, pero también pueden resultar en tragedias si no se manejan con responsabilidad. La educación sobre la seguridad en el mar y la formación adecuada para los patrones de embarcaciones son pasos fundamentales para garantizar que todos puedan disfrutar del mar de manera segura.
La reciente tragedia en Xàbia es un recordatorio doloroso de que la seguridad en el mar debe ser una prioridad. La combinación de imprudencia, falta de atención y la naturaleza peligrosa de las embarcaciones de motor puede tener consecuencias devastadoras. Es esencial que tanto los usuarios como los gestores de marinas trabajen juntos para promover prácticas seguras y responsables en el agua, asegurando que todos puedan disfrutar de la belleza del mar sin poner en riesgo sus vidas.