Diana Morant, ministra y figura clave del PSPV, ha intensificado su presencia en la Comunitat Valenciana durante el mes de agosto, un periodo que tradicionalmente se utiliza para preparar el inicio del curso político. Su discurso ha estado marcado por críticas hacia el líder del PP, Carlos Mazón, y un llamado a la responsabilidad de Compromís en la aprobación de los presupuestos. Sin embargo, su postura ha generado descontento entre los sectores más críticos de la coalición nacionalista, quienes consideran que su defensa del Gobierno de Sánchez es excesiva y desconectada de las realidades locales.
Las críticas hacia Morant provienen de un grupo selecto dentro de la Ejecutiva de Compromís, que ha comenzado a cuestionar su enfoque. Mientras que el discurso oficial se centra en atacar a Mazón, los críticos apuntan a la falta de apoyo directo del Gobierno a la Generalitat, especialmente en el contexto de la reconstrucción tras la reciente dana. Francesc Gamero, ex número dos de Hacienda, ha señalado que la Generalitat sigue infrafinanciada y que los préstamos ofrecidos no son suficientes para abordar los daños causados. Esta tensión interna refleja una división creciente en la coalición, donde las voces disidentes están comenzando a hacerse notar con más fuerza.