La reciente concentración en las Cortes de Castilla y León ha evidenciado el descontento de la población ante la gestión de los incendios forestales. Los manifestantes, entre los que se encontraban bomberos y agentes medioambientales, exigieron la dimisión del director general de política forestal, José Ángel Arranz, y del presidente Alfonso Fernández Mañueco. Con gritos de «Quiñones, dimisión» y otros lemas, los asistentes reclamaron una mejora en la política de prevención y gestión de incendios, especialmente tras la devastación de 140.000 hectáreas en la región.
El operativo de lucha contra incendios ha sido objeto de críticas por su falta de recursos y planificación. Los trabajadores denunciaron que no cuentan con la catalogación adecuada como bomberos forestales, lo que afecta su situación laboral. Durante la protesta, se escucharon herramientas de extinción, simbolizando la lucha constante contra el fuego. La movilización fue convocada por 18 agrupaciones sociales y políticas, reflejando la urgencia de una respuesta efectiva ante la crisis ambiental que enfrenta Castilla y León.