La pérdida o el robo del DNI se ha convertido en un problema mucho más serio que el simple inconveniente de tener que renovarlo. En la actualidad, este hecho puede abrir la puerta a la suplantación de identidad, lo que puede llevar a situaciones financieras desastrosas, como acumular deudas de hasta 30.000 euros. Este es el caso de una vecina de Barcelona que se encontró en una situación crítica tras perder su documento de identidad. La realidad es que existe un mercado negro de datos personales que los delincuentes buscan aprovechar. Para ellos, contar con un DNI físico o escaneado es una ventaja significativa, ya que les permite eludir los sistemas de ciberseguridad de diversas plataformas, como las de juegos de azar o apuestas en línea.
La vulnerabilidad de los datos personales se acentúa cuando las víctimas pierden de vista su documentación, incluso por un breve periodo. En esos momentos, un delincuente puede tomar una fotografía del DNI y utilizar esa información para realizar actividades ilícitas. Las víctimas, a menudo, no se dan cuenta de lo que ha sucedido hasta que reciben notificaciones de entidades bancarias o plataformas de criptomonedas reclamando deudas o impuestos por ganancias que nunca obtuvieron. La situación se complica aún más si se crean perfiles falsos en redes sociales, donde se pueden cometer actos de acoso o registrarse en sitios de contenido para adultos sin el consentimiento de la persona afectada.
Ante este panorama, el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) ha emitido recomendaciones para aquellos que se ven afectados por la suplantación de identidad. Es fundamental seguir el Protocolo de Actuación para Contribuyentes Suplantados, que incluye recopilar todas las evidencias posibles y presentar una denuncia ante las autoridades competentes. También es aconsejable solicitar una cita previa para renovar el DNI y asegurarse de que el nuevo documento esté debidamente registrado. Además, se recomienda contactar con el Centro de Información de Riesgos del Banco de España para verificar si se han solicitado préstamos o créditos a nombre de la víctima.
La cibersuplantación es un fenómeno que ha crecido en los últimos años, especialmente con el aumento del uso de internet y las redes sociales. Compartir datos personales en línea incrementa el riesgo de que estos sean robados y utilizados para abrir cuentas en bancos digitales sin ningún tipo de control. Las fuentes policiales han señalado que muchas estafas se originan a partir de información obtenida en transacciones en plataformas de compraventa como Wallapop o Vinted. Sin embargo, la técnica más común para robar identidades es el phishing, donde los delincuentes envían correos electrónicos o mensajes de texto haciéndose pasar por entidades legítimas para obtener datos personales.
El INCIBE advierte que estas técnicas de ingeniería social no solo buscan información financiera, sino también datos personales que pueden ser vendidos en el mercado negro. En sitios web clandestinos, se comercializa con todo tipo de información, desde credenciales de acceso hasta datos financieros. Además, los ciberdelincuentes pueden llevar a cabo ciberataques para obtener contraseñas y acceder a cuentas de redes sociales, cometiendo fraudes en nombre de las víctimas. Con los datos robados, pueden abrir cuentas bancarias, solicitar préstamos o realizar compras, lo que agrava aún más la situación de la persona afectada.
Las direcciones de correo electrónico robadas también pueden ser utilizadas para enviar correos de phishing o spam, lo que amplía el círculo de víctimas potenciales. En este contexto, el Banco de España ha subrayado la importancia de proteger nuestros datos personales, especialmente cuando realizamos transacciones que requieren la presentación del DNI. Si se detectan operaciones financieras sospechosas, es crucial que las entidades tomen medidas para verificar la identidad de las personas con las que operan, especialmente en el caso de préstamos, para evitar perjuicios tanto para la entidad como para la víctima.
Para prevenir la suplantación de identidad, es fundamental mantener un control estricto sobre el DNI y no compartir información personal en internet. Además, es recomendable estar alerta ante correos o enlaces sospechosos que puedan comprometer nuestra seguridad. La protección de nuestros datos personales es una responsabilidad que debemos asumir para evitar caer en las redes de los ciberdelincuentes.