En el corazón del barrio del Cabanyal, en València, se encuentra un polideportivo que ha generado un intenso debate entre los vecinos y la Autoridad Portuaria de València (APV). Este complejo deportivo, que incluye una piscina y canchas, ha sido objeto de reclamaciones por parte de la Asociación de Vecinos del Cabanyal, quienes exigen su apertura al público. La situación se complica debido a que las instalaciones están rodeadas por un muro que las aísla del barrio, lo que ha llevado a los residentes a cuestionar la exclusividad de su uso.
La APV posee este polideportivo en una parcela triangular de 15.000 metros cuadrados, un terreno que históricamente ha sido parte de su propiedad. A pesar de que el Cabanyal cuenta con acceso a la playa, los vecinos se ven privados de una piscina de verano, lo que ha generado un sentimiento de injusticia. Daniel Adell, presidente de la Asociación de Vecinos, ha expresado su frustración al afirmar que las instalaciones están infrautilizadas y que, a menudo, permanecen vacías. «El puerto no es un club privado», sostiene Adell, subrayando que estas instalaciones deberían estar al servicio de la comunidad.
### La Lucha por el Acceso a Instalaciones Deportivas
La Asociación de Vecinos del Cabanyal ha decidido tomar acción y reclamar el acceso a este polideportivo. Adell ha señalado que el muro que rodea las instalaciones no solo limita el acceso, sino que también obliga a los vecinos a dar un rodeo considerable para llegar a la playa. Esta situación es vista como un vestigio de privilegios del pasado, donde ciertas instalaciones estaban reservadas para un grupo selecto. Los vecinos consideran que es intolerable que, en pleno siglo XXI, existan barreras que impidan el libre acceso a espacios públicos.
El polideportivo, que incluye canchas deportivas y una piscina, fue objeto de un plan especial que, según los vecinos, fue una oportunidad perdida para integrar estas instalaciones en la vida del barrio. En la pasada legislatura, el ayuntamiento solicitó la cesión de la parcela al puerto, pero la APV logró que los terrenos fueran excluidos del plan, argumentando que debían ser clasificados como suelo terciario. Esto ha llevado a los residentes a cuestionar la gestión de los espacios públicos y a exigir que se priorice el interés general sobre el particular.
Adell ha anunciado que la asociación planea llevar esta reivindicación a la comisión puerto-ciudad, donde se discuten temas que afectan a ambos entes. La falta de respuesta por parte de la APV a las solicitudes de acceso ha generado aún más descontento entre los vecinos, quienes afirman que nadie ha podido entrar en el recinto hasta ahora.
### La Falta de Instalaciones Públicas en el Distrito Marítimo
La situación del polideportivo del puerto no es un caso aislado. Los vecinos del Cabanyal han señalado que en todo el distrito marítimo no existe ninguna piscina de verano de uso público. Aunque el barrio cuenta con acceso a la playa, la ausencia de instalaciones acuáticas adecuadas ha llevado a muchos a buscar alternativas en otras zonas de la ciudad. La piscina que existía en el antiguo balneario de las Arenas, ahora convertido en un hotel de lujo, es exclusiva para los huéspedes, lo que ha dejado a los residentes sin opciones.
Además, el club de playa de la Marina de València ha construido una piscina de verano que, aunque accesible bajo ciertas condiciones, sigue siendo considerada como una instalación privada. Esta situación ha llevado a los vecinos a sentir que están siendo marginados en su propio barrio, donde las instalaciones que deberían ser públicas están siendo privatizadas.
La lucha por el acceso al polideportivo del puerto de València es un reflejo de una problemática más amplia que afecta a muchos barrios costeros en la ciudad. La falta de instalaciones deportivas y recreativas accesibles para todos los ciudadanos plantea preguntas sobre la planificación urbana y la gestión de los espacios públicos. Los residentes del Cabanyal están decididos a seguir luchando por sus derechos y a reclamar un acceso equitativo a las instalaciones que, en su opinión, deberían ser de uso común para todos los vecinos.