La reciente evaluación de la OTAN ha revelado que España alcanzará un gasto del 2% de su PIB en defensa para el año 2025. Este hito marca un cumplimiento significativo de un compromiso asumido por los aliados en 2014, que busca fortalecer la capacidad militar de la Alianza. El informe, que se basa en datos del Ministerio de Defensa español, indica que este aumento se logrará antes de la fecha inicialmente prevista de 2029, gracias a la implementación de un Plan Industrial y Tecnológico para la Seguridad y la Defensa, que cuenta con una inversión de más de 10.400 millones de euros.
El contexto de este incremento en el gasto militar se enmarca en un compromiso más amplio de la OTAN, que busca elevar el gasto total de sus miembros al 5% del PIB en la próxima década. Sin embargo, España ha interpretado este acuerdo de manera flexible, asegurando que cumplirá con las exigencias de la Alianza sin ajustarse a un porcentaje específico. Este enfoque refleja la intención del gobierno español de adaptarse a las demandas internacionales mientras se priorizan las necesidades nacionales de defensa.