La presidenta de la Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL), Verònica Cantó, ha expresado su agradecimiento hacia los escritores y escritoras valencianas que han respaldado un manifiesto en defensa del valenciano. Este documento denuncia los ataques que ha recibido la lengua por parte de las políticas del Partido Popular (PP) y Vox, así como las recortes presupuestarios que afectan a la institución reguladora de la lengua. Cantó ha señalado que lo que está ocurriendo con el valenciano sería impensable si se tratara de otra lengua, lamentando el desprestigio que se ejerce desde el Consell con acciones concretas que buscan debilitar la presencia institucional y cultural del valenciano.
Los firmantes del manifiesto, que se hizo público recientemente, han enumerado diversas iniciativas que consideran perjudiciales para la lengua, como las reducciones presupuestarias a la AVL, la consulta sobre la lengua de enseñanza en los colegios, y la declaración de Alicante como ciudad castellanoparlante. Cantó ha subrayado que la lengua debe estar por encima de cualquier ideología, y ha agradecido a los autores valencianos su contribución a la visibilización de la situación del valenciano. «Estamos agradecidos por el apoyo que han mostrado al valenciano y a la Acadèmia», ha afirmado.
La presidenta de la AVL ha destacado que la defensa del valenciano es una responsabilidad compartida, y que los escritores son los grandes creadores y difusores de la lengua. En este sentido, ha enfatizado que no debería sorprender que los autores se expresen en valenciano y reivindiquen el valor de su lengua como instrumento de trabajo. El manifiesto también defiende el papel de la AVL como garante del uso y la normalización del valenciano, funciones esenciales que el sector literario ha reivindicado en el documento.
Desde el inicio de la legislatura, la AVL ha estado en el centro de la diana de los ataques políticos de PP y Vox, quienes han puesto en jaque el funcionamiento de la institución. Las políticas de recortes han dejado a la AVL con un presupuesto reducido a la mitad, lo que ha comprometido su capacidad para llevar a cabo actividades y acciones en torno al valenciano. Esta reducción se estima en 1,8 millones de euros respecto al ejercicio anterior, lo que ha dejado a la institución prácticamente sin recursos para cumplir con su mandato legal de regulación y promoción de la lengua.
La Conselleria de Cultura ha declinado hacer declaraciones sobre el manifiesto emitido por los escritores valencianos. Sin embargo, Cantó ha señalado que la defensa de la AVL por parte de medio millar de autores valencianos responde a la confianza y solidez que la institución ha demostrado a lo largo de sus 25 años de historia. «Desde su creación, la AVL ha trabajado para ser un instrumento útil tanto para la literatura como para la sociedad, ganándose un respeto por su labor», ha añadido.
En el contexto de esta defensa del valenciano, es importante mencionar que las iniciativas en contra de la normalización de la lengua han proliferado. PP y Vox han promovido esmenes para eliminar el requisito del valenciano en las oposiciones a la función pública, así como la conocida como «Ley de libertad educativa», que obligó a medio millón de familias valencianas a votar en un referéndum sobre el idioma de enseñanza de sus hijos. A pesar de la controversia, el 61% de los votantes apoyó la enseñanza del valenciano.
Otra de las polémicas recientes se originó a raíz de una moción presentada por PP y Vox en Alicante, donde propusieron que la ciudad dejara de considerarse valencianoparlante y fuera reconocida como castellanoparlante. Esta propuesta generó críticas desde la izquierda y protestas ciudadanas, evidenciando la tensión existente en torno a la identidad lingüística de la región.
La defensa del valenciano no solo es un asunto cultural, sino que también tiene implicaciones políticas y sociales. La lucha por la preservación de la lengua se ha convertido en un símbolo de resistencia ante las políticas que buscan deslegitimar su uso y promoción. La AVL, como institución, se enfrenta a un reto significativo en su misión de garantizar la normalización y el uso del valenciano en todos los ámbitos de la sociedad.
El apoyo de los escritores y la comunidad cultural es fundamental para fortalecer la presencia del valenciano en la vida cotidiana y en el ámbito educativo. La colaboración entre la AVL y los autores valencianos puede ser clave para contrarrestar los efectos de las políticas que buscan debilitar la lengua. En este sentido, la defensa del valenciano se convierte en un acto de reivindicación cultural y de identidad, que trasciende las fronteras de la literatura y se adentra en el ámbito social y político.