La situación en Gaza se ha vuelto insostenible, con un aumento alarmante en el número de muertes por hambre y desnutrición. Recientemente, se reportó que ocho gazatíes, incluidos dos bebés, han perdido la vida debido a la falta de alimentos y atención médica. Este trágico suceso es solo una parte de la crisis humanitaria que se vive en la región, exacerbada por el conflicto en curso y el bloqueo impuesto por Israel.
La presión sobre la población de Gaza ha aumentado considerablemente tras los recientes anuncios del Gobierno israelí, que ha intensificado sus operaciones militares en la región. El ministro de Defensa, Israel Katz, ha declarado que la capital de la Franja, Ciudad de Gaza, será completamente demolida si Hamás no se rinde y libera a todos los rehenes. Esta amenaza se suma a la devastación ya sufrida en otras ciudades como Rafah y Beit Hanoun, que han sido reducidas a escombros.
### La Estrategia Militar de Israel y sus Consecuencias
El Gobierno israelí ha dejado claro que su objetivo es desplazar a los 1.3 millones de palestinos que aún se encuentran en Ciudad de Gaza, confinándolos en una «ciudad humanitaria» en el sur. Este plan ha sido criticado por muchos, incluyendo a ex funcionarios israelíes, quienes lo han calificado de «campo de concentración». La estrategia de demolición y desplazamiento ha generado dudas dentro del propio Ejército israelí, que teme que estas acciones puedan complicar aún más la situación y dificultar el rescate de los rehenes.
El jefe del Estado Mayor, Eyal Zamir, ha expresado su preocupación por la duración de estas operaciones, que podrían extenderse por meses. La fatiga y la falta de motivación entre los reservistas son evidentes, lo que plantea serios problemas de reclutamiento y moral en las filas del Ejército. A pesar de estas preocupaciones, las operaciones militares han comenzado en varios barrios de Ciudad de Gaza, como Sabra y Zeitoun, mientras se planifica la evacuación forzada de la población.
La situación humanitaria se ha deteriorado rápidamente. La Organización de las Naciones Unidas ha declarado oficialmente una hambruna en Gaza, un hecho que ha sido ignorado por el primer ministro israelí. En las últimas 24 horas, se han reportado 64 muertes, muchas de ellas en ataques a puntos de distribución de alimentos. La cifra total de muertos por inanición ha alcanzado los 281, incluidos 114 niños, lo que refleja la gravedad de la crisis alimentaria.
### La Respuesta Internacional y el Futuro de Gaza
A pesar de las advertencias de la comunidad internacional sobre la destrucción indiscriminada de infraestructuras civiles, las operaciones militares de Israel continúan sin pausa. La ONU ha señalado que estas acciones constituyen un crimen de guerra, pero hasta ahora no ha habido un cambio significativo en la estrategia israelí. La negativa de Netanyahu a aceptar propuestas de tregua, incluso aquellas que implican la liberación gradual de rehenes, ha generado un clima de desesperación entre la población civil.
Mientras tanto, la sociedad israelí también se ha movilizado, exigiendo el fin de la contienda y una solución pacífica al conflicto. Sin embargo, el Gobierno parece decidido a continuar con su enfoque militar, lo que plantea serias dudas sobre el futuro de Gaza y su población. La historia de esta región, habitada durante más de 5,000 años, se encuentra en un punto crítico, con la posibilidad de que una de las ciudades más antiguas del mundo sea borrada del mapa.
La crisis humanitaria en Gaza es un recordatorio doloroso de las consecuencias del conflicto y de la necesidad urgente de una solución que priorice la vida y la dignidad de las personas. La comunidad internacional debe actuar con rapidez para abordar esta crisis y evitar que la tragedia continúe desarrollándose en silencio, mientras miles de vidas están en juego.