Bioparc Valencia acoge a cuatro nuevas tortugas gigantes de Aldabra, rescatadas del tráfico ilegal de fauna silvestre, en un recinto inaugurado en julio de 2026. Estos ejemplares se suman a la pareja ya residente desde 2018. El parque refuerza así su rol como centro de conservación de especies en peligro y alerta sobre los riesgos de mantener especies exóticas como mascotas. La instalación prioriza el bienestar animal con suelo de corteza de pino, zonas de sol y sombra, y diseño que estimula comportamientos naturales.
¿Por qué la tortuga de Aldabra es tan relevante para la conservación?
La tortuga gigante de Aldabra (Aldabrachelys gigantea) es la segunda más grande del mundo tras la de Galápagos. Puede superar los 250 kg y vivir más de 150 años. Su hábitat natural se reduce a la isla de Aldabra, en las Seychelles —un sitio declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO. La especie enfrenta amenazas como la pérdida de hábitat, la competencia con especies invasoras y, sobre todo, el tráfico ilegal.
Su estatus legal en la UE y España
Está incluida en el Anexo I del Convenio CITES, lo que prohíbe su comercio internacional. En España, su tenencia privada requiere autorización expresa de la autoridad competente y está sujeta a la Ley 42/2007 del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad. Cualquier captura, transporte o comercialización sin permiso es sancionable con multas de hasta 200.000 €.
¿Qué impacto económico tiene su conservación en zoológicos?
Los centros como Bioparc Valencia generan ingresos directos mediante la venta de entradas, pero su valor económico va más allá. Atraen turismo especializado, impulsan empleo local y fomentan alianzas con instituciones de investigación. Según datos del Ministerio para la Transición Ecológica, los parques zoológicos españoles con programas de cría en cautividad aportaron 12,4 millones de euros en 2025 a proyectos de conservación in situ en África y Oceanía.
Inversión en infraestructura y bienestar animal
La nueva instalación de Bioparc supuso una inversión superior a los 850.000 €. Incluye sistemas de climatización, monitoreo de salud en tiempo real y suelos adaptados a la biomecánica de las tortugas. Esto eleva los estándares de bienestar animal en cautividad, alineados con las directrices de la EAZA (Asociación Europea de Zoos y Acuarios).
¿Cómo contribuye Bioparc a la lucha contra el tráfico ilegal?
Bioparc Valencia forma parte de la red de refugios autorizados por la Dirección General de Medio Natural para recibir animales decomisados. En 2025, recibió 17 reptiles exóticos confiscados en puertos y aeropuertos valencianos. Cuatro de ellos fueron tortugas de Aldabra, cuyos documentos de origen falsos fueron detectados por la UDEV de la Guardia Civil.
Colaboración con autoridades y ONG
El parque trabaja con TRAFFIC España, SEO/BirdLife y la Fundación Biodiversidad en campañas de sensibilización. Una de sus últimas iniciativas, #NoEsMascota, alcanzó 2,3 millones de visualizaciones en redes sociales y redujo un 18 % las denuncias por tenencia ilegal en la Comunitat Valenciana entre enero y junio de 2026.
¿Qué otras tortugas gigantes se pueden ver en Bioparc Valencia?
Además de la de Aldabra, el parque alberga cinco especies distintas de tortugas terrestres. Entre ellas destacan:
- La tortuga de espolones africanos, tercera más grande del mundo.
- La tortuga leopardo, reconocida por su caparazón con patrón de manchas.
- La tortuga de escudo africana, con adaptaciones únicas para entornos áridos.
- La tortuga articulada de Home, cuya movilidad del caparazón es única entre quelonios.
Estas especies refuerzan el rol de Bioparc como uno de los pocos centros europeos con representación tan amplia de fósiles vivientes, término usado por los biólogos para describir especies con poca evolución morfológica en millones de años.
Datos Clave
- La tortuga de Aldabra puede alcanzar 1,3 metros de longitud y 250 kg de peso.
- Su longevidad supera los 150 años, con registros documentados de más de 200.
- Está clasificada como Vulnerable en la Lista Roja de la UICN.
- El tráfico ilegal de tortugas terrestres representa el 12 % del comercio global de reptiles vivos, según datos de CITES 2025.
- Bioparc Valencia es miembro de la EAZA y participa en 14 programas europeos de cría en cautividad (EEP).
- Desde 2018, el parque ha reintroducido 3 ejemplares nacidos en cautividad en programas de repoblación en Seychelles.
