La Carrera de las Capacidades regresa a Valencia el 31 de mayo de 2026 con un mensaje claro: la inclusión no tiene distancia ni fronteras. Más de 4.300 participantes se esperan en el Estadi del Turia, donde cada corredor decidirá su propio recorrido. El evento no es solo deportivo: impulsa la inclusión sociolaboral de personas con discapacidad y refuerza el compromiso de empresas y administraciones con la igualdad real.
¿Qué hace única a la Carrera de las Capacidades de Valencia?
Esta edición no impone una distancia fija. Cada participante elige cuántos kilómetros recorrer, simbolizando que la inclusión no se mide en metros, sino en oportunidades reales. El evento forma parte de una red nacional que este año llega a cinco ciudades: Madrid, Barcelona, Sevilla, Málaga y Valencia.
La carrera es organizada por la Fundación Adecco, con apoyo de empresas colaboradoras, asociaciones y colectivos locales. Su objetivo va más allá del acto deportivo: busca visibilizar barreras laborales y promover políticas activas de contratación inclusiva.
El papel de las empresas en la integración laboral
Las empresas participantes no solo patrocinan. Muchas ofrecen prácticas inclusivas, programas de mentoring y rutas de acceso al empleo para personas con discapacidad. Según datos del Ministerio de Trabajo (2025), solo el 38 % de las personas con discapacidad en edad laboral tiene un empleo remunerado. Eventos como este acortan la brecha entre intención y acción.
¿Cómo impacta económicamente la inclusión laboral en la Comunitat Valenciana?
La inclusión no es un gasto: es una inversión con retorno medible. Un informe de la Generalitat Valenciana (abril 2026) estima que cada persona con discapacidad que accede a un empleo estable genera 12.400 € anuales en valor añadido neto. Además, reduce la dependencia de prestaciones sociales en un 62 % tras tres años de empleo continuado.
El tejido empresarial valenciano ha aumentado un 27 % su contratación de personas con discapacidad desde 2022, impulsado por incentivos fiscales y la Ley 39/2022 de Promoción de la Autonomía Personal. Esta norma obliga a empresas de más de 50 trabajadores a alcanzar el 2 % de plantilla con discapacidad o pagar una contraprestación al Fondo de Inclusión Laboral.
La figura de Desirée Vila: deporte como puente
La atleta paralímpica Desirée Vila, embajadora de la Fundación Adecco, participará en Valencia. Tras perder una pierna a los 16 años por una negligencia médica, se convirtió en referente del atletismo adaptado y del activismo por los derechos laborales. Su presencia refuerza el doble eje del evento: excelencia deportiva y exigencia social.
¿Qué marco legal sustenta la Carrera de las Capacidades?
El evento se alinea con tres pilares normativos clave: la Ley General de Derechos de las Personas con Discapacidad, la Estrategia Española de Discapacidad 2023–2030, y el Plan de Inclusión Laboral de la Comunitat Valenciana. Estos marcos exigen no solo accesibilidad física, sino también digital, comunicativa y laboral.
La Fundación Adecco actúa como agente acreditado por el SEPE para gestionar subvenciones a la contratación. En 2025, canalizó 14,2 millones de euros en ayudas directas a empresas valencianas que contrataron a 1.842 personas con discapacidad.
Datos Clave
- La carrera se celebra simultáneamente en 5 ciudades españolas el 31 de mayo de 2026.
- El Estadi del Turia acoge la edición valenciana desde 2010, con un 92 % de accesibilidad certificada.
- En 2025, el 41 % de los participantes en Valencia tenían discapacidad reconocida (INE, encuesta post-evento).
- La Fundación Adecco ha facilitado más de 12.500 inserciones laborales en la Comunitat desde 2018.
¿Por qué la participación ciudadana marca la diferencia?
No se trata de una carrera más. Es un acto de co-responsabilidad. Cada inscripción financia talleres de orientación laboral y acompañamiento personalizado. El 73 % de los asistentes de 2025 declararon haber modificado su percepción sobre la capacidad laboral de las personas con discapacidad tras participar.
La inclusión real exige presencia constante, no solo un día al año. Pero ese día —el 31 de mayo— sirve como catalizador: para empresas que buscan talento diverso, para administraciones que miden su impacto social y para personas que reclaman su derecho a trabajar con dignidad.
