La DANA de 2025 dejó heridas profundas en comunidades valencianas como Catarroja y alrededores. Más allá de los daños materiales, emergió una crisis psicosocial silenciosa. El proyecto Mochileras RIEntes, impulsado por la Asociación R.I.E. y financiado por la Fundación ‘la Caixa’, responde a esa necesidad con un modelo de acompañamiento continuo, integrado y comunitario.
¿Cómo nació Mochileras RIEntes tras la emergencia de la DANA?
No nació de un plan estratégico. Nació de la urgencia. En las primeras horas tras la DANA, voluntarios se congregaron espontáneamente en el CEIP Gaspar Gil Polo de Valencia. Allí, la Asociación R.I.E. activó un punto de recogida y coordinación. Esa respuesta inmediata evolucionó rápidamente hacia una intervención estructurada. Con el apoyo de las Convocatorias de Proyectos Sociales de la Fundación ‘la Caixa’, el esfuerzo se consolidó como ‘Mochileras RIEntes’.
¿Qué significa ‘acompañamiento integral’ en la práctica?
El equipo —formado por una trabajadora social, una psicóloga y una educadora— opera en tres ejes simultáneos: educativo, emocional y social. No actúan como servicio aislado. Se integran en redes ya existentes: colegios, centros sociales, bancos de alimentos. En las aulas, facilitan talleres de gestión emocional para niños que vivieron el desastre. En los barrios, acompañan a familias en procesos de duelo, reconstrucción de rutinas y acceso a derechos.
El enfoque comunitario como eje metodológico
La intervención evita la medicalización del sufrimiento. No se etiqueta a los afectados. Se reconoce su agencia. Se fortalecen los vínculos locales. Por ejemplo, en Catarroja, el equipo colabora con AMPAs y asociaciones de vecinos para identificar necesidades reales y co-diseñar respuestas.
¿Cuál es el impacto económico y social del proyecto?
Mochileras RIEntes reduce costes indirectos de la catástrofe. Al prevenir trastornos de ansiedad, absentismo escolar y desestructuración familiar, evita gastos futuros en salud mental, educación especial y servicios sociales de urgencia. Según datos preliminares de la Fundación ‘la Caixa’, cada euro invertido en acompañamiento temprano genera un retorno social estimado de 3,2 euros en ahorro sistémico. Además, el proyecto ha activado más de 40 voluntarios locales, reforzando el tejido asociativo.
Marco legal y normativo que sustenta la intervención
La acción se alinea con la Ley 17/2015 de Protección Civil, que exige planes de recuperación psicosocial tras emergencias. También con la Estrategia Nacional de Salud Mental 2023–2030, que prioriza la atención comunitaria y la prevención. A nivel autonómico, se articula con el Plan de Resiliencia Social de la Generalitat Valenciana, que reconoce la escuela como eje de recuperación post-desastre.
¿Por qué la escuela es el epicentro de la recuperación?
El colegio no es solo un espacio educativo. Es un nodo de confianza, continuidad y normalidad. En contextos postcatástrofe, representa estabilidad para niños y adultos. Mochileras RIEntes opera desde allí sin estigmatizar. No se instala como ‘ayuda externa’. Se convierte en parte del equipo docente. Realiza observación no intrusiva, acompañamiento en recreos, formación a profesorado en primeros auxilios psicológicos y apoyo a familias en reuniones de tutoría.
Datos Clave
- Más de 350 niños y niñas atendidos directamente en 7 centros educativos de la comarca de l’Horta Sud.
- 92% de las familias reportaron mejora en la comunicación emocional tras 3 meses de intervención.
- El proyecto ha facilitado el acceso a 178 expedientes de ayudas sociales gestionados con servicios sociales municipales.
- Cuenta con certificación de calidad del Instituto Valenciano de Servicios Sociales (IVASS) para intervenciones postemergencia.
El peso de la mochila ya no es solo de libros. Es de recuerdos, preguntas sin respuesta y rutinas rotas. Mochileras RIEntes no quita la mochila. Ayuda a llevarla juntos, con apoyo, con tiempo y con sentido.
