La exjefa de ETA, conocida como ‘Anboto’, ha recibido la autorización del Gobierno vasco para salir de prisión durante la semana, comenzando el próximo lunes. Esta decisión se basa en la aplicación del artículo 100.2 del reglamento penitenciario, que permite a ciertos reclusos disfrutar de salidas diarias para trabajar o realizar actividades de voluntariado. Este artículo se aplica a aquellos internos que, aunque no cumplen todos los requisitos para acceder a la semilibertad, tienen un plan de reinserción laboral.
La situación de Iparraguirre ha generado un intenso debate en la sociedad, especialmente entre las víctimas del terrorismo. Organizaciones como Covite han denunciado que esta medida equivale a una «amnistía encubierta» y que se está facilitando la excarcelación de los presos de ETA de manera encubierta. La exjefa de ETA, que ha sido condenada por múltiples crímenes, ha estado bajo el foco de la justicia, y su salida de prisión ha suscitado reacciones encontradas, reflejando las tensiones entre la política penitenciaria y el dolor de las víctimas.