Koldo García ha tomado medidas inesperadas en su defensa en el contexto del caso de las mascarillas, buscando frenar la vista previa programada en el Tribunal Supremo. Su abogado ha presentado una cuestión prejudicial al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), cuestionando la competencia del Supremo para juzgar su caso tras la renuncia de José Luis Ábalos a su acta de diputado, lo que ha eliminado su aforamiento.
Los interrogantes planteados por la defensa de García son cruciales. Se cuestiona si el Supremo sigue siendo un «tribunal establecido por la ley» y si el proceso judicial es compatible con el derecho europeo, dado que no habrá posibilidad de apelación. Además, se indaga sobre la legalidad de mantener la jurisdicción del Supremo cuando el fundamento legal que la sustentaba ha desaparecido. Estas cuestiones podrían tener un impacto significativo en el desarrollo del juicio y en la percepción pública del caso.
