En el corazón de València, un edificio del siglo XVII ha renacido como el primer hotel de la cadena Axel en la ciudad, marcando un hito en la oferta hotelera orientada a la comunidad LGTBIQ+. Este establecimiento, ubicado en la histórica Casa Vella del Carmen, ha pasado por diversas etapas a lo largo de su existencia, desde ser una discoteca en los años 70 hasta ser okupado en los 90, y ahora se presenta como un mirador privado que celebra la diversidad y la inclusión. La restauración del hotel ha sido un proceso largo y complicado, lleno de desafíos burocráticos y descubrimientos patrimoniales que han dado nueva vida a este emblemático edificio.
La historia del Axel Hotel comienza con su adquisición por parte de la cadena hotelera y el trabajo del Estudio Mars, un equipo de arquitectos valencianos que se encargó de la restauración. Este proceso no solo implicó la rehabilitación del edificio, sino también la realización de catas arqueológicas y la elaboración de informes sobre la evolución de la Casa Vella y su edificio contiguo. Durante más de seis años, el proyecto estuvo atascado en la burocracia municipal, enfrentando numerosos obstáculos antes de finalmente obtener las licencias necesarias para su apertura.
Uno de los aspectos más destacados de la restauración es el descubrimiento de un mural del siglo XV, que fue hallado bajo varias capas de pintura en el artesonado de la sala noble de la Casa Vella. Este mural, que representa un pasaje del libro del Génesis, se considera una joya del patrimonio artístico de la ciudad. El restaurador Raúl Chuliá, encargado de la recuperación de la obra, explicó que se realizó una restauración arqueológica, dejando algunas zonas en blanco para mostrar las partes que no se conocían. La paleta de colores utilizada en el mural es característica de la Corona de Aragón entre los siglos XIV y XV, lo que añade un valor histórico significativo al hallazgo.
La distribución del hotel ha sido diseñada para respetar la estructura original del edificio. Las zonas comunes se encuentran en la Casa Vella, mientras que las habitaciones están ubicadas en el edificio contiguo. Esta decisión busca minimizar el impacto en la arquitectura patrimonial, permitiendo que los visitantes puedan disfrutar de las pinturas de la sala noble, que están abiertas al público una vez a la semana. La inauguración del Axel Hotel València tuvo lugar a finales de 2025, y se espera que genere más de tres millones de euros en ingresos anuales, con una ocupación media superior al 80%. Este hotel no solo es un nuevo destino para los viajeros, sino también un espacio que promueve la inclusión y la diversidad en la ciudad.
### Un Contexto de Oportunidades y Desafíos
El Axel Hotel València se abre en un momento crucial, ya que la ciudad se prepara para acoger los Gay Games, un evento internacional que celebra la diversidad y la inclusión a través del deporte y la cultura. Programados del 27 de junio al 4 de julio, los Gay Games atraerán a miles de deportistas y aficionados de todo el mundo, lo que representa una oportunidad significativa para el hotel y la economía local. Con más de 37 disciplinas deportivas en juego, el evento promete ser un hito en la historia de València, y el Axel Hotel se posiciona como un lugar clave para los participantes y visitantes.
Sin embargo, no todo son buenas noticias para el nuevo hotel. La creciente preocupación por el impacto del turismo en València ha llevado a un aumento del descontento entre los residentes locales. La asociación vecinal del Carmen ha expresado su oposición al proyecto, argumentando que la normativa urbanística patrimonial prohíbe la anexión de dos edificios catalogados para formar un único inmueble. Esta situación refleja un debate más amplio sobre cómo equilibrar el desarrollo turístico con la preservación del patrimonio y la calidad de vida de los residentes.
Además, los Gay Games han sido objeto de controversia debido a recortes en derechos y visibilidad de la comunidad LGTBIQ+, lo que ha llevado a un boicot por parte de algunos clubes nacionales que se niegan a participar. Este contexto de tensiones y desafíos plantea interrogantes sobre cómo el Axel Hotel y otros negocios del sector turístico podrán navegar en un entorno tan complejo.
La restauración del Axel Hotel no solo representa un esfuerzo por revitalizar un edificio histórico, sino que también simboliza un cambio en la percepción del turismo en València. A medida que la ciudad se adapta a las demandas de un mercado turístico en evolución, la inclusión y la diversidad se convierten en pilares fundamentales para atraer a un público más amplio. La combinación de historia, arte y un enfoque en la comunidad LGTBIQ+ podría ser la clave para el éxito del hotel y su contribución al paisaje cultural de València.
En resumen, el Axel Hotel València es un ejemplo de cómo la restauración de un patrimonio arquitectónico puede ir de la mano con la promoción de valores inclusivos y la celebración de la diversidad. A medida que la ciudad se prepara para los Gay Games y enfrenta los desafíos del turismo, el hotel se posiciona como un faro de esperanza y un símbolo de cambio en la comunidad. La historia de este edificio, desde su pasado hasta su presente, es un testimonio de la resiliencia y la capacidad de adaptación de València en un mundo en constante evolución.
