La reciente crisis en Cataluña ha desatado un fuerte debate político, donde la oposición ha exigido la dimisión de la consejera de Territorio, Sílvia Paneque. En una sesión de control parlamentario, los partidos de la oposición, incluyendo PP y Vox, han criticado al gobierno de Salvador Illa por su gestión de la crisis ferroviaria de Rodalies, que ha dejado a la región sin servicio de trenes durante una semana. La situación ha sido calificada como un «colapso gigante» que afecta a múltiples sectores, desde la salud hasta la educación.
La respuesta del gobierno, a través del consejero Albert Dalmau, ha sido defender la decisión de suspender el servicio de Rodalies por razones de seguridad, argumentando que la crisis no es resultado de su gestión reciente, sino de una desinversión acumulada durante décadas. Sin embargo, esta justificación no ha convencido a los grupos de la oposición, quienes han insistido en que se necesitan cambios significativos y responsabilidades claras para restaurar la credibilidad del gobierno ante la ciudadanía.
