La reciente crisis ferroviaria en España ha desatado una ola de críticas hacia el Gobierno, especialmente hacia el ministro de Transportes, Óscar Puente. Alberto Núñez Feijóo, líder del Partido Popular (PP), ha exigido su dimisión, argumentando que Puente ha fallado en su deber al no garantizar la seguridad de las infraestructuras. En una entrevista, Feijóo afirmó que el ministro no debería participar en el próximo Consejo de Ministros, sugiriendo que hay responsabilidades judiciales que deben ser asumidas. Además, Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, ha ido más allá al pedir la renuncia del presidente Pedro Sánchez, a quien considera responsable de la tragedia.
La controversia se intensificó tras revelaciones sobre el estado de las vías, donde se indicó que había una mezcla de materiales antiguos y nuevos, lo que podría haber contribuido al accidente. Feijóo criticó al Gobierno por no haber realizado el mantenimiento adecuado y por desviar la atención con datos confusos. A su juicio, los maquinistas habían advertido en múltiples ocasiones sobre la peligrosidad de la vía, pero sus alertas fueron ignoradas. Esta situación ha llevado al PP a utilizar su mayoría en el Senado para exigir explicaciones a Sánchez, quien, según Feijóo, está utilizando a Puente como un escudo para protegerse de las críticas.
