En los últimos años, el interés por métodos de parto menos invasivos ha crecido significativamente. Un estudio reciente llevado a cabo por la Universitat Jaume I (UJI) y la Fundación Fisabio ha puesto de relieve los beneficios del parto en agua, mostrando que esta práctica puede ofrecer resultados maternos y neonatales superiores en comparación con la anestesia epidural. La investigación, liderada por la comadrona Soledad Carreguí, se ha centrado en analizar los efectos de la inmersión en agua durante la dilatación y el nacimiento, revelando hallazgos que podrían cambiar la forma en que se aborda el parto en los hospitales españoles.
### Resultados del Estudio sobre Parto en Agua
El estudio, que abarcó un periodo desde junio de 2020 hasta febrero de 2023, analizó los datos de 603 mujeres que dieron a luz en el Hospital Universitario de La Plana. De estas, 319 optaron por la inmersión en agua, mientras que 284 eligieron la analgesia epidural. Los resultados fueron contundentes: las mujeres que utilizaron el agua durante el parto mostraron una mayor probabilidad de tener un parto vaginal espontáneo y una menor necesidad de intervenciones instrumentales, como el uso de ventosas. Además, se observó una reducción significativa en el tiempo de dilatación y expulsivo.
Los beneficios no se limitan solo a las madres. Los recién nacidos también se beneficiaron de esta práctica, ya que se registró una menor necesidad de asistencia respiratoria y menos ingresos neonatales en comparación con los bebés nacidos bajo anestesia epidural. Asimismo, se destacó una mayor tasa de lactancia materna exclusiva al momento del alta, especialmente entre las madres primerizas. Estos hallazgos sugieren que el parto en agua no solo es seguro, sino que también puede contribuir a una experiencia de parto más positiva y menos medicalizada.
### La Necesidad de Fomentar el Parto Fisiológico
A medida que la sociedad se vuelve más consciente de la importancia de un parto respetado y menos intervenido, la demanda de opciones como el parto en agua está en aumento. Sin embargo, a pesar de los beneficios evidentes, solo un pequeño porcentaje de hospitales en España ofrece esta opción. Según datos del Ministerio de Sanidad, solo el 16,5% de los hospitales del Sistema Nacional de Salud cuentan con bañeras para el parto, y apenas un 5% permite el nacimiento en el agua.
El equipo de investigación espera que sus hallazgos contribuyan a cambiar esta situación, promoviendo la instalación de bañeras en más hospitales. La inmersión en agua se presenta como una alternativa no farmacológica para aliviar el dolor durante el parto, lo que podría mejorar la calidad asistencial y promover la salud tanto de las madres como de sus bebés. La investigación también ha establecido un protocolo estandarizado para la práctica de la hidroterapia en el parto, garantizando así la seguridad y el rigor en su implementación.
Además, se ha desarrollado un sistema informático que permite registrar y analizar los resultados maternos y neonatales de los partos, tanto en agua como en seco. Esta herramienta, que incluye una interfaz web y una aplicación móvil, facilita la recopilación de datos y su posterior análisis, contribuyendo a un enfoque más científico y basado en la evidencia en la atención del parto.
El estudio ha sido financiado por la Universitat Jaume I y la Fundación para el Fomento de la Investigación Sanitaria y Biomédica de la Comunidad Valenciana, lo que subraya la importancia de la investigación en el ámbito de la salud materno-infantil. Las conclusiones del estudio han sido publicadas en la revista Midwifery, y han generado un interés considerable en la comunidad médica y entre las futuras madres.
La práctica del parto en agua no solo se alinea con las tendencias actuales hacia un enfoque más natural y menos intervenido del nacimiento, sino que también empodera a las mujeres, permitiéndoles tomar decisiones informadas sobre su experiencia de parto. A medida que más mujeres buscan opciones que respeten su fisiología y bienestar, es fundamental que los sistemas de salud se adapten y ofrezcan alternativas que se alineen con estas expectativas.
En resumen, el estudio realizado por la UJI y la Fundación Fisabio no solo desmitifica los peligros asociados con el parto en agua, sino que también proporciona evidencia sólida de sus beneficios. A medida que la atención se centra en mejorar la experiencia del parto y los resultados para las madres y los bebés, el parto en agua emerge como una opción viable y segura que merece ser considerada en el ámbito de la atención obstétrica.