La situación política en Alzira se ha vuelto tensa tras las acusaciones de acoso que enfrenta un concejal, lo que ha llevado a la formación política Ens Uneix a expresar su descontento. La portavoz de la formación, Mar Chordá, ha denunciado el respaldo que Compromís y PSPV han brindado al edil investigado, argumentando que esta actitud es una falta de apoyo hacia la víctima. Chordá ha enfatizado que el silencio y la inacción ante una denuncia de acoso no son neutrales, sino que constituyen una forma de complicidad institucional.
La diputada de Igualdad y vicepresidenta de la Diputación de Valencia, Natàlia Enguix, ha instado al gobierno local a tomar medidas decisivas. Según ella, es fundamental que se proteja a la denunciante y se actúe con responsabilidad política. La Fiscalía ha señalado comportamientos vejatorios, lo que refuerza la urgencia de una respuesta clara por parte de las autoridades. Ens Uneix ha dejado claro que su demanda no es solo una cuestión de política, sino un llamado a la dignidad y respeto hacia las mujeres que sufren acoso, exigiendo un cambio en la narrativa política que rodea este tipo de casos.
